Daniel 2:28 - Biblia Serafín de Ausejo 197528 pero hay un Dios en el cielo que revela los misterios, y él ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los días. Tu sueño y las visiones de tu mente, las que tuviste mientras estabas en el lecho, son las siguientes: Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196028 Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días. He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama: Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente28 pero hay un Dios en el cielo, quien revela secretos y le ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que ocurrirá en el futuro. Ahora le diré lo que soñó y las visiones que vio mientras estaba acostado en su cama. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)28 pues es Dios, en el cielo, quien revela los misterios. El dio a conocer al rey Nabucodonosor lo que va a suceder con el correr de los días. Estos son el sueño y las visiones que has tenido en tu lecho: Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion28 Pero ’Elah existe en los cielos, el cual revela los misterios, el cual hace conocer al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días. He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama: Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)28 Mas hay un Dios en el cielo, el cual revela los misterios, y Él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días. Tu sueño, y las visiones de tu cabeza sobre tu cama, es esto: Ver CapítuloBiblia Traducción en Lenguaje Actual28-30 Yo mismo, no soy más sabio que nadie. Pero en el cielo hay un Dios que conoce todos los misterios. »Mientras Su Majestad dormía, pensaba mucho en el futuro y comenzó a soñar. Pues bien, Dios ha hecho ver a Su Majestad, en esos sueños, lo que está por suceder. Y a mí, me ha dado a conocer el significado de esos sueños. Ver Capítulo |
Al cabo de muchos días recibirás una orden. Al final de esos años irás a un país rescatado de la espada, cuya gente, recogida de muchos pueblos, está en los montes de Israel, que habían sido una desolación permanente. Esta gente ha sido sacada de entre los pueblos, y ahora viven todos ellos tranquilos.