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Hebreos 2:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 ¿cómo podremos nosotros escapar, si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación fue inaugurada por la predicación del Señor. Los que la escucharon nos la confirmaron a nosotros

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Entonces, ¿qué nos hace pensar que podemos escapar si descuidamos esta salvación tan grande, que primeramente fue anunciada por el mismo Señor Jesús y luego nos fue transmitida por quienes lo oyeron hablar?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 ¿Cómo, pues, escaparemos nosotros, si despreciamos una salvación tan trascendente? El Señor mismo la proclamó primero y luego la confirmaron aquellos que le oyeron.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 ¿cómo escaparemos nosotros, teniendo en poco° una salvación tan grande?, la cual, comenzando° a ser proclamada por el Señor, nos° fue confirmada por los que lo oyeron a Él,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 ¿cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salvación tan grande? La cual, habiendo sido publicada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que le oyeron;

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 con más razón seremos castigados nosotros si no reconocemos el gran valor de la salvación que él nos ofrece. Porque el Señor Jesús mismo fue el primero en comunicar el mensaje de salvación, y después, los que oyeron ese mensaje nos demostraron que era verdad.

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Hebreos 2:3
42 Referencias Cruzadas  

Mirad al Dios de mi salvación: confío y no temo, que mi fuerza y mi canto es Yahveh y él es mi salvación'.


Y los habitantes de este litoral dirán aquel día: 'Mirad: ésa era nuestra esperanza, a la que acudimos en busca de ayuda para ser liberados del rey de Asiria. ¿Cómo podremos escapar nosotros?''.


Inminente, cercana está mi justicia, como luz sale mi salvación, y mis brazos juzgan a los pueblos. Las islas esperan en mí y en mi brazo confían.


Pues como a un vestido se los comerá la polilla, y como a la lana se los comerá la tiña; pero mi justicia por siempre estará, y mi salvación por los siglos de los siglos.


Mirad a Yahveh, que proclama hasta el confín de la tierra: 'Decid a la hija de Sión: mira que llega tu salvación; mira que viene con él su recompensa y le precede su paga.


Pero se rebeló contra él y envió mensajeros a Egipto, para que le diera caballos y numerosas tropas. ¿Tendrá éxito? ¿Se salvará el que hizo estas cosas? Rompió la alianza ¡y se va a salvar!


Despreció el juramento y rompió la alianza. Mirad que él había dado su mano, y luego hizo todas estas cosas. No escapará'.


¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar a la condenación de la gehenna?


Desde entonces comenzó Jesús a predicar: 'Convertíos; porque el reino de los cielos está cerca'.


Después de ser encarcelado Juan, se fue Jesús a Galilea, donde proclamaba el evangelio de Dios,


según nos los han transmitido los que fueron desde el principio testigos oculares y luego servidores de la palabra,


y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo,


Él les contestó: '¿Qué?'. 'Lo de Jesús Nazareno -le respondieron ellos-, un hombre que fue profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo;


y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.'


desde el bautismo de Juan hasta el día en que nos fue arrebatado, uno de éstos sea constituido, junto a nosotros, testigo de su resurrección.'


Oíd, israelitas, estas palabras: a Jesús de Nazaret, hombre acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y señales que por él realizó Dios entre vosotros, como bien sabéis;


Y no hay salvación en otro alguno, porque no se les ha dado a los hombres otro nombre bajo el cielo por el cual hayamos de salvarnos'.


por ver si con ello logro provocar celos en los de mi raza y así salvar siquiera a algunos de ellos.


Pero tú, que te eriges en juez de quienes practican tales cosas, a pesar de que tú mismo las haces, ¿acaso piensas que vas a escapar al juicio de Dios?


Y porque el mundo no conoció, mediante su sabiduría, a Dios en la sabiduría de Dios, quiso Dios salvar, mediante la necedad del mensaje de la predicación, a los que tienen fe.


Cuando estén diciendo: 'Paz y seguridad', entonces, de repente, se abatirá sobre ellos la calamidad, como los dolores de parto sobre una mujer encinta; y no habrá manera de escapar.


He aquí una afirmación digna de crédito y de plena aceptación: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales soy yo el primero.


En efecto, la gracia salvadora de Dios se ha manifestado a todos los hombres


En muchas ocasiones y de múltiples maneras habló Dios en el pasado a nuestros padres por medio de los profetas.


¿Y qué son todos los ángeles, sino espíritus al servicio de Dios, enviados para servir a los que van a heredar la salvación?


En estos últimos días nos ha hablado por medio del Hijo, al que nombró heredero de todas las cosas, y por medio del cual creó también los mundos y los tiempos.


Cuidad de no eludir al que os habla, pues si aquellos que eludían al que daba órdenes sobre la tierra no escaparon al castigo, menos escaparemos nosotros si volvemos la espalda al que da órdenes desde el cielo.


Así, pues, temamos, no sea que, aun quedando en pie la promesa de entrar en el descanso de Dios, alguno de vosotros se encuentre con que ha llegado tarde.


Esforcémonos, pues, por entrar en aquel descanso, para que nadie caiga en aquella misma rebeldía.


y llevado a la consumación, se convirtió, para los que le obedecen, en causa de salvación eterna,


así también Cristo, ofrecido una sola vez para quitar los pecados de muchos, se aparecerá, la segunda vez, sin relación ya con el pecado, a los que a él aguardan, para darles la salvación.


Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que nuestras manos han palpado acerca de la Palabra de la vida -


Pero vosotros, hermanos, acordaos de las cosas predichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo.


Y gritan con gran voz, diciendo: 'La salvación se debe a nuestro Dios, al que está sentado en el trono, y al Cordero'.


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