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Génesis 30:1 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo celos de su hermana, y decía a Jacob: 'Dame hijos o me muero'.

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Biblia Reina Valera 1960

Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Cuando Raquel vio que no podía darle hijos a Jacob, tuvo celos de su hermana. Le rogaba a Jacob: —¡Dame hijos o moriré!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Raquel, viendo que no daba hijos a Jacob, se puso envidiosa de su hermana y dijo a Jacob: 'Dame hijos, porque si no, me muero.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo celos Raquel de su hermana y decía a Jacob: ¡Dame hijos o me muero!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Cuando Raquel se dio cuenta de que no podía tener hijos, se puso celosa de su hermana. Por eso le dijo a Jacob: —Si no me das hijos, ¡me muero!

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Génesis 30:1
26 Referencias Cruzadas  

Viendo Yahveh que Lía era desdeñada la hizo fecunda, mientras que Raquel era estéril.


Sus hermanos le cobraron envidia, pero su padre rumiaba aquellas palabras.


Continuó él por el desierto una jornada de camino y, echándose al fin bajo una retama, llegó a desearse la muerte diciendo: '¡Basta ya, Yahveh! ¡Quítame la vida, porque no soy yo mejor que mis padres!'.


¿Quién hay que pueda contender conmigo? Porque callarme sería morir.


¿Por qué no morí en las entrañas, o no perecí en saliendo del seno?


Porque el despecho mata al necio y la cólera consume al insensato.


Mostraron en el campo envidia a Moisés y a Aarón, el santo del Señor;


Un corazón tranquilo es vida del cuerpo, la envidia corroe los huesos.


el seol, inmensidad estéril; la tierra, que de agua no se sacia; y el fuego, que nunca dice: '¡Basta!'.


He visto que todo esfuerzo y todo triunfo en el trabajo provoca la envidia del hombre contra su prójimo. También eso es vanidad y atrapar viento.


Si también en adelante vas a tratarme así, prefiero que me envíes la muerte, si en algo me estimas, y así no veré ya mi desventura'.


Le respondió Moisés: '¿Estás celoso por mí? ¡Ojalá que todo el pueblo de Yahveh fuera profeta, y pusiera Yahveh su espíritu en ellos!'.


abandonó Judea y se fue de nuevo a Galilea.


Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos.


ya que aún sois puramente humanos. Porque, mientras entre vosotros haya contienda y discordia, ¿no continuáis siendo puramente humanos, y no es vuestra conducta puramente humana?


Pues la tristeza que es según Dios produce una conversión saludable, de la cual no hay que tener pesar; mientras que la tristeza del mundo produce la muerte.


envidias, borracheras, orgías y otras cosas semejantes, acerca de las cuales os prevengo, como ya lo hice antes, que los que las practican no heredarán el reino de Dios.


Porque hubo un tiempo en que también nosotros éramos insensatos, desobedecíamos, nos extraviábamos, servíamos a deseos y placeres diversos, pasábamos nuestra vida entre malicia y envidia, odiados y odiándonos mutuamente.


Pero si tenéis amarga envidia y rivalidad en vuestro corazón, dejad de engreíros y no mintáis contra la verdad.


¿O creéis que dice en vano la Escritura: 'A la envidia tiende el espíritu que Dios puso en nosotros?'.


Ella, llena de amargura, se puso a orar a Yahveh entre sollozos