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Proverbios 14:30 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

30 Un corazón tranquilo es vida del cuerpo, la envidia corroe los huesos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

30 El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

30 La paz en el corazón da salud al cuerpo; los celos son como cáncer en los huesos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

30 La paz del corazón fomenta la salud, pero la envidia corroe los huesos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

30 Un corazón apacible es vida para el cuerpo, Pero la envidia es carcoma en los huesos.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

30 El corazón apacible es vida de la carne; pero la envidia, es carcoma de los huesos.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

30 Mente sana en cuerpo sano; por eso la envidia te destruye por completo.

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Proverbios 14:30
14 Referencias Cruzadas  

Respondióle él: 'Porque he estado hablando con Nabot de Yizreel y le he dicho: 'Dame tu viña por dinero, o si lo prefieres, te daré a cambio otra'. Y él me ha respondido: 'No te daré mi viña''.


Porque el despecho mata al necio y la cólera consume al insensato.


Res. El impío al mirarlo, siente enojo, Sin. rechinando sus dientes, se consume, Tau. pues sus propios afanes se malogran. Tau


Que yo sea perfecto en tus mandatos, para no quedar avergonzado.


La mujer virtuosa es corona del marido; como carcoma en sus huesos es la procaz.


Corazón alegre anima el rostro, corazón apenado abate el espíritu.


Corazón alegre procura remedio, espíritu abatido reseca los huesos.


esto procurará salud a tu carne y alivio a tus huesos.


Por encima de todo, vigila tu corazón, porque de él procede la vida.


Lo he oído y se estremecen mis entrañas, ante esa noticia tiemblan mis labios, la caries penetra en mis huesos, vacilan mis pasos al andar. Esperaré tranquilo el día de angustia que ha de venir sobre el pueblo invasor.


Los patriarcas, envidiosos de José, lo vendieron a Egipto; pero Dios estaba con él


están repletos de toda suerte de perversión, de malicia, codicia y maldad; llenos de envidia, de homicidios, de riñas, falsía y mala entraña; son difamadores,


Pues el Espíritu que Dios nos dio no es de timidez sino de fortaleza, de amor y de autodominio.


¿O creéis que dice en vano la Escritura: 'A la envidia tiende el espíritu que Dios puso en nosotros?'.


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