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1 Pedro 3:11 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Apártese del mal y practique el bien; busque la paz y vaya tras ella.

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Biblia Reina Valera 1960

Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Apártate del mal y haz el bien. Busca la paz y esfuérzate por mantenerla.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Aléjese del mal y haga el bien, busque la paz y corra tras ella.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Apártese del mal, y haga el bien, Busque la paz, y sígala.°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

apártese del mal, y haga el bien; busque la paz, y sígala.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

deben hacer el bien, dejar de hacer el mal y vivir en paz con todos.

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Otras versiones



1 Pedro 3:11
37 Referencias Cruzadas  

Había en la región de Us un hombre llamado Job. Era íntegro y recto, temía a Dios y evitaba el mal.


'¿Has reparado -le dijo Yahveh- en mi siervo Job? No hay otro igual en la tierra. Es hombre integro y recto, teme a Dios y evita el mal. Sigue firme en su integridad. En vano, pues, me has incitado contra él para perderle.'


Y luego dijo al hombre: Temer al Señor es sabiduría; huir del mal, inteligencia'.


Haz el bien, oh Señor, al bondadoso y a los de recto corazón.


Nun. Ten en guarda tu lengua de lo malo y tus labios de palabras engañosas.


Sámek. Apártate del mal y haz el bien, y tendrás morada duradera,


El camino de los justos es evitar el mal; quien vigila sus pasos guarda su vida.


Con bondad y lealtad se expía la culpa, con el temor de Yahveh se evita el mal.


No seas sabio a tus ojos, teme a Yahveh y apártate del mal:


así seréis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, el cual hace salir el sol sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos.


Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque [ellos] serán llamados hijos de Dios.


y no permitas que seamos tentados, sino líbranos del mal.


Porque a los pobres siempre los tenéis con vosotros, y cuando queráis les podéis hacer bien; pero a mí no me tendréis siempre.


para iluminar a los que yacen en tinieblas y sombra de muerte, y enderezar nuestros pasos por la senda de la paz'.


Vosotros, en cambio, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada. Entonces será grande vuestra recompensa, y seréis hijos del Altísimo, que es bueno aun con los desagradecidos y malvados.


Entonces les dijo Jesús: 'Os voy a hacer una pregunta: ¿está permitido hacer el bien en sábado en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de dejar que se pierda?'


No te pido que los saques del mundo, sino que los guardes del Maligno.


Si es posible, y en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.


Que el reino de Dios no consiste en tal clase de comida o de bebida, sino en justicia y paz y alegría en el Espíritu Santo.


Dediquémonos, por consiguiente, a lo que fomenta la paz y favorece la edificación común.


Así, pues, habiendo sido justificados por la fe, estamos en paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,


puesto que no hago lo bueno que quiero, mientras que llevo a la práctica lo malo que no quiero.


Por consiguiente, cuando intento hacer lo bueno descubro que tengo dentro de mí esta ley: que es lo malo lo que está a mi alcance.


Pero el anhelo de la carne termina en muerte; mientras que el anhelo del Espíritu, en vida y paz.


Por el contrario, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, comprensión, paciencia, bondad, fidelidad,


Así pues, mientras tenemos oportunidad, practiquemos el bien para con todos, y sobre todo para con los que pertenecen a la familia de la fe.


Y que la paz de Cristo ponga orden como árbitro en vuestros corazones, pues a ella habéis sido llamados en un solo cuerpo. Sed agradecidos.


que practiquen el bien, que se hagan ricos en buenas obras, que sean generosos, dadivosos,


Buscad la paz con todos, así como la santificación, sin la cual nadie podrá ver al Señor.


No os olvidéis de practicar la beneficiencia y de compartir los bienes; porque éstos son los sacrificios que agradan a Dios.


Pues el que sabe hacer el bien y no lo hace comete pecado.


Porque los ojos del Señor están sobre los justos; y sus oídos, atentos a su clamor. Pero el Señor se enfrenta con los que hacen el mal.


Querido hermano, no imites lo malo, sino lo bueno. El que obra el bien, es de Dios. El que obra el mal, no ha visto a Dios.


Jefté tornó a enviar mensajeros al rey de los amonitas