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1 Pedro 3:11 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 apártese del mal, y haga el bien; busque la paz, y sígala.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

11 Apártate del mal y haz el bien. Busca la paz y esfuérzate por mantenerla.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Aléjese del mal y haga el bien, busque la paz y corra tras ella.

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La Biblia Textual 3a Edicion

11 Apártese del mal, y haga el bien, Busque la paz, y sígala.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Apártese del mal y practique el bien; busque la paz y vaya tras ella.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

11 deben hacer el bien, dejar de hacer el mal y vivir en paz con todos.

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1 Pedro 3:11
37 Referencias Cruzadas  

Hubo un varón en la tierra de Uz, que se llamaba Job; y este hombre era perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.


Y Jehová dijo a Satanás: ¿Has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que aún retiene su integridad, a pesar de que tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?


Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, el entendimiento.


Haz bien, oh Jehová, a los buenos, y a los que son rectos en sus corazones.


Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz y síguela.


Apártate del mal y haz el bien, y vivirás para siempre.


El camino de los rectos es apartarse del mal: El que guarda su camino guarda su alma.


Con misericordia y verdad la iniquidad es perdonada; y por el temor de Jehová el hombre se aparta del mal.


No seas sabio en tu propia opinión: Teme a Jehová, y apártate del mal;


para que seáis hijos de vuestro Padre que está en el cielo; porque Él hace que su sol salga sobre malos y buenos; y envía lluvia sobre justos e injustos.


Bienaventurados los pacificadores; porque ellos serán llamados hijos de Dios.


Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por siempre. Amén.


Pues a los pobres siempre los tenéis con vosotros, y cuando quisiereis, les podéis hacer bien; pero a mí no siempre me tenéis.


para dar luz a los que habitan en tinieblas y sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz.


Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando nada a cambio; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque Él es benigno para con los ingratos y malos.


Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en sábados hacer bien, o hacer mal? ¿Salvar la vida, o quitarla?


No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.


Si es posible, en cuanto esté en vosotros, vivid en paz con todos los hombres.


Porque el reino de Dios no es comida ni bebida; sino justicia, y paz, y gozo en el Espíritu Santo.


Así que, sigamos lo que ayuda a la paz y a la edificación de los unos a los otros.


Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,


Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, este hago.


Hallo, pues, esta ley, que cuando quiero hacer el bien, el mal está en mí.


Porque la mente carnal es muerte, pero la mente espiritual, es vida y paz.


Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,


Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos; y mayormente a los de la familia de la fe.


Y la paz de Dios reine en vuestros corazones; a la que asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.


Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, generosos, que con facilidad comuniquen;


Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.


Y de hacer bien y de la comunicación no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.


Así que, al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.


Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones: Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.


Amado, no sigas lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; mas el que hace lo malo, no ha visto a Dios.


Y Jefté volvió a enviar otros embajadores al rey de los hijos de Amón,


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