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1 Crónicas 22:9 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Pero mira: te va a nacer un hijo, que será hombre de paz, y yo le daré paz con todos sus enemigos de alrededor, pues Salomón será su nombre. Paz y sosiego le daré yo a Israel durante sus días.

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Biblia Reina Valera 1960

He aquí te nacerá un hijo, el cual será varón de paz, porque yo le daré paz de todos sus enemigos en derredor; por tanto, su nombre será Salomón, y yo daré paz y reposo sobre Israel en sus días.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

pero tendrás un hijo que será un hombre de paz. Le daré paz con sus enemigos de todas las tierras vecinas. Su nombre será Salomón y, durante su reinado, yo le daré a Israel paz y tranquilidad.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Mira que te nacerá un hijo que será hombre de paz; le concederé paz con todos sus enemigos en derredor, porque Salomón será su nombre, y durante su vida concederé paz y tranquilidad a Israel.

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La Biblia Textual 3a Edicion

He aquí te nacerá un hijo, el cual será varón de paz, porque Yo le daré paz de todos sus enemigos en derredor; por tanto, su nombre será Salomón,° y en sus días daré paz° y reposo a Israel.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

He aquí, un hijo te nacerá, el cual será varón pacífico, porque yo le daré reposo de todos sus enemigos en derredor; por tanto, su nombre será Salomón; y yo daré paz y reposo sobre Israel en sus días:

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

que tendría un hijo amante de la paz, y que no tendría problemas con sus enemigos, sino que durante todo su reinado Israel viviría en paz y tranquilidad. Por eso tu nombre es Salomón.

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1 Crónicas 22:9
24 Referencias Cruzadas  

ve, preséntate al rey David y dile: '¡Oh rey, mi señor! ¿No habías jurado tú a tu sierva: ciertamente que tu hijo Salomón reinará después de mí y se sentará en mi trono? ¿Por qué, pues, Adonías se proclama rey?'.


Entonces él le dijo: 'Tú sabes que el reino me pertenecía, y que todo Israel había puesto sus ojos en mí para hacerme rey; pero el reino ha sido transferido, ha pasado a mi hermano, porque para él estaba destinado por Yahveh.


Y así, Yahveh, mi Dios, tú has puesto como rey a tu siervo en lugar de mi padre David. Pero yo soy un niño pequeño que no sabe aún conducirse.


Judá e Israel eran tan numerosos como las arenas en las orillas del mar: comían y bebían, felices y contentos.


Dominaba sobre toda la tierra del lado de acá del Río, desde Tafsaj hasta Gaza, sobre todos los reyes de este lado del Río, y estaba en paz con todos los países limítrofes.


'¡Bendito sea Yahveh, que ha concedido tranquilidad a su pueblo Israel, conforme a todo lo que había prometido, sin que fallara ninguna de las promesas de bienandanza que anunció por medio de su siervo Moisés!


Y cuando se cumplan tus días y vayas a descansar con tus padres, yo suscitaré después de ti un linaje salido de tus entrañas y consolidaré su reino.


'¿No está con vosotros Yahveh, vuestro Dios, y no os ha dado paz por todas partes? Porque él es quien ha entregado en mi mano a los habitantes del país y quien ha sometido la tierra ante Dios y ante su pueblo.


tú, que has mantenido la promesa que hiciste a tu siervo David, mi padre, tú has cumplido hoy con tus manos lo que prometiste con tu boca.


Si él calla, ¿quién condenará? Si encubre su rostro, ¿quién lo percibe? Él se preocupa de pueblos e individuos,


De Salomón. Concede, Dios, al rey tu rectitud y tu justicia al hijo del monarca,


Florecerán los justos en sus días con riqueza de bienes, duraderos cual la luna.


Yahveh, tú nos darás la paz, porque todas nuestras obras tú las haces.


Yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la felicidad y creo la desgracia. Soy yo, Yahveh, quien hace todo esto.


pondré este cántico en sus labios: paz, paz para el lejano y para el cercano, -dice Yahveh-. Yo lo sanaré'.


Porque así dice Yahveh: 'Aquí estoy yo dirigiendo hacia ella, como un río, la paz; y, como un torrente desbordado, la gloria de las naciones. Mamaréis; en el regazo seréis llevados, y acariciados sobre las rodillas.


La gloria de este segundo templo será mayor que la del primero -dice Yahveh Sebaot-, y en este lugar daré la paz' -oráculo de Yahveh Sebaot-.


Gedeón construyó allí un altar a Yahveh y lo llamó Yahveh-Paz. Todavía subsiste hasta hoy día en Ofrá de Abiezer.