La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Juan 11:3 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Enviaron, pues, sus hermanas a Él, diciendo: Señor, he aquí el que amas está enfermo.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Así que las dos hermanas le enviaron un mensaje a Jesús que decía: «Señor, tu querido amigo está muy enfermo».

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Las dos hermanas mandaron a decir a Jesús: 'Señor, el que tú amas está enfermo.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Las hermanas enviaron pues a decirle: Señor, he aquí el que amas° está enfermo.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Enviaron, pues, las hermanas a decir a Jesús: 'Señor, mira que aquel a quien amas está enfermo'.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

y sus hermanas le mandaron este mensaje a Jesús: «Señor, tu querido amigo Lázaro está enfermo.»

Ver Capítulo
Otras versiones



Juan 11:3
16 Referencias Cruzadas  

Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a la tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.


sino a los santos que están en la tierra, y a los íntegros, en quienes está toda mi complacencia.


Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.


Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana.


Estas cosas dijo Él; y después de esto les dijo: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas yo voy a despertarle del sueño.


(María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, era la que ungió al Señor con ungüento, y enjugó sus pies con sus cabellos.)


Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.


Dijeron entonces los judíos: ¡Mirad cuánto le amaba!


Y amaba Jesús a Marta, y a su hermana, y a Lázaro.


Vosotros me llamáis Maestro, y Señor, y decís bien, porque lo soy.


Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el pecho de Jesús.


Erasto se quedó en Corinto; y a Trófimo dejé en Mileto enfermo.


Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.