Pero vino Di-s a Abimélek en un sueño nocturno y le dijo: 'Date muerto por esa mujer que has tomado, y que está casada.'
Génesis 31:24 - La Torah Pero aquella noche vino Di-s en sueños a Labán el arameo y le dijo: 'Guárdate de hablar nada con Jacob, ni bueno ni malo.' Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y vino Dios a Labán arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables a Jacob descomedidamente. Biblia Nueva Traducción Viviente pero la noche anterior, Dios se le había aparecido a Labán el arameo en un sueño y le había dicho: «Te advierto que dejes en paz a Jacob». Biblia Católica (Latinoamericana) Pero Dios se acercó a Labán el arameo en un sueño, y le dijo: 'Cuídate de no discutir con Jacob, bien sea con amenazas o sin violencia. La Biblia Textual 3a Edicion Pero en el sueño de la noche, ’Elohim llegó a Labán el arameo y le dijo: ¡Guárdate de hablar con Jacob bien ni mal! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero Dios se apareció a Labán, el arameo, en sueños, durante la noche, y le dijo: 'Guárdate de hablar a Jacob ni en bien ni en mal'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y vino Dios a Labán arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables a Jacob ni bien ni mal. |
Pero vino Di-s a Abimélek en un sueño nocturno y le dijo: 'Date muerto por esa mujer que has tomado, y que está casada.'
Y le dijo Di-s en el sueño: 'Ya sé yo también que con corazón íntegro has procedido, como que yo mismo te he estorbado de faltar contra mí. Por eso no te he dejado tocarla.
Respondieron Labán y Betuel: 'De Adonai ha salido este asunto. Nosotros no podemos decirte está mal o está bien.
Y despidió Isaac a Jacob, el cual se fue a Paddán Aram, a casa de Labán, hijo de Betuel el arameo, hermano de Rebeca, la madre de Jacob y de Esaú.
Pues bien: en la época de calentarse el rebaño, alcé los ojos y vi en un sueño cómo los machos que montaban al rebaño eran listados, pintos y salpicados.
Y me dijo el Ángel de Di-s en aquel sueño: '¡Jacob!' Yo respondí: 'Aquí estoy.'
Entonces tomó a sus hermanos consigo y tras siete jornadas de persecución a su zaga le dio alcance en la montaña de Galaad.
Alcanzó, pues, Labán a Jacob. Este había plantado su tienda en la montaña y Labán plantó la suya con sus hermanos en la misma montaña de Galaad.
Hay poder en mi mano para hacerte mal: pero el Di-s de tu padre me dijo ayer noche: 'Guárdate de hablar a Jacob absolutamente nada, ni bueno ni malo.'
Si el Di-s de mi Padre, el Di-s de Abraham y el Padrino de Isaac no hubiese estado por mí, a fe que ahora me despacharas de vacío. Mi cuita y la fatiga de mis manos las ha visto Di-s y ha dado su fallo ayer noche.'
pero vuestro padre ha trapaceado conmigo y ha cambiado mi retribución una docena de veces, si bien Di-s no le ha dejado perjudicarme.
Aconteció que ambos soñaron sendos sueños en una misma noche, cada cual con su sentido propio: el escanciador y el panadero del rey de Egipto que estaban detenidos en la prisión.
Al cabo de dos años. Faraón soñó que se encontraba parado a la vera del río.
Dijo Adonai: 'Escuchad mis palabras: Si hay entre vosotros un profeta, en visión me revelo a él, y hablo con él en sueños.
Entró Di-s donde Balaam por la noche y le dijo: '¿No han venido esos hombres a llamarte? Levántate y vete con ellos. Pero has de cumplir la palabra que yo te diga.'
Volvió el Ángel de Adonai a cambiar de sitio, y se puso en un paso estrecho, donde no había espacio para apartarse ni a la derecha ni a la izquierda.
'Aunque me diera Balaq su casa llena de plata y oro, no podría salirme de la orden de Adonai, ni hacer por mi cuenta nada, bueno ni malo; lo que me diga Adonai, eso es lo que diré?'
Tú pronunciarás estas palabras ante Adonai tu Di-s: 'Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y residió allí como inmigrante siendo pocos aún, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa.