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Deuteronomio 26:5 - La Torah

5 Tú pronunciarás estas palabras ante Adonai tu Di-s: 'Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y residió allí como inmigrante siendo pocos aún, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

5 Entonces hablarás y dirás delante de Jehová tu Dios: Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendió a Egipto y habitó allí con pocos hombres, y allí creció y llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

5 »En la presencia del Señor tu Dios tendrás que decir: “Mi antepasado Jacob era un arameo errante que fue a vivir como extranjero a Egipto. Su familia era poco numerosa cuando llegó, pero en Egipto creció hasta volverse una nación grande y poderosa.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

5 Entonces tú dirás estas palabras ante Yavé:

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La Biblia Textual 3a Edicion

5 Entonces hablarás y dirás en presencia de YHVH tu Dios: Un arameo errante fue mi padre, el cual con muy pocos hombres bajó a Egipto para habitar allí temporalmente, y allí llegó a ser un pueblo grande, fuerte y numeroso.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

5 y tomando de nuevo la palabra, dirás ante Yahveh, tu Dios: 'Mi padre fue un arameo errante que bajó a Egipto, donde se estableció con unas pocas personas; pero allí se convirtió en una nación grande, fuerte y numerosa.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

5 Entonces hablarás y dirás delante de Jehová tu Dios: Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendió a Egipto y peregrinó allá con pocos hombres, y allí llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa;

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Deuteronomio 26:5
28 Referencias Cruzadas  

De ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre; y sé tú una bendición.


sino que irás a mi tierra y a mi patria a tomar mujer para mi hijo Isaac.'


Tenía Isaac cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel, el arameo de Paddán Aram, y hermana de Labán el arameo.


Esaú se enemistó con Jacob a causa de la bendición con que le había bendecido su padre; y se dijo Esaú: 'Se acercan ya los días del luto por mi padre. Entonces mataré a mi hermano Jacob.'


Y despidió Isaac a Jacob, el cual se fue a Paddán Aram, a casa de Labán, hijo de Betuel el arameo, hermano de Rebeca, la madre de Jacob y de Esaú.


y Jacob actuó a hurtadillas de Labán el arameo, no dándole ningún indicio de que se fugaba.


Pero aquella noche vino Di-s en sueños a Labán el arameo y le dijo: 'Guárdate de hablar nada con Jacob, ni bueno ni malo.'


Estaba yo que de día me devoraba el resistero, y de noche la helada, mientras huía el sueño de mis ojos.


Tomáis también con vosotros el doble de plata y devolvéis personalmente la plata devuelta en la boca de vuestras talegas, por si se trata de un error.


Yo te sustentaré allí, pues todavía faltan cinco años de hambre, no sea que quedéis en la miseria tú y tu casa y todo lo tuyo.'


Di-s me ha enviado delante de vosotros para que podáis sobrevivir en la tierra y para salvaros la vida mediante una feliz liberación.


Los hijos de José, que le habían nacido en Egipto, eran dos. Todas las personas de la casa de Jacob que entraron en Egipto eran setenta.


Israel residió en Egipto, en el país de Gosen; se afincaron en él y fueron fecundos y se multiplicaron sobremanera.


Y dijeron a Faraón: 'Hemos venido a residir en esta tierra, porque no hay pastos para los rebaños que tienen tus siervos, por ser grave el hambre en Canaán. Así pues, deja morar a tus siervos en el país de Gosen.'


Pero cuanto más les oprimían, tanto más crecían y se multiplicaban, de modo que los egipcios llegaron a temer a los israelitas.


El número de los descendientes de Jacob era de setenta personas. José estaba ya en Egipto.


pero los israelitas fueron fecundos y se multiplicaron; llegaron a ser muy numerosos y fuertes y llenaron el país.


Adonai, vuestro Di-s, os ha multiplicado y sois ahora tan numerosos como las estrellas del cielo.


No más de setenta personas eran tus padres cuando bajaron a Egipto, y Adonai tu Di-s te ha hecho ahora numeroso como las estrellas del cielo.


El sacerdote tomará de tu mano la cesta y la depositará ante el altar de Adonai tu Di-s.


No porque seáis el más numeroso de todos los pueblos se ha prendado Adonai de vosotros y os ha elegido, pues sois el menos numeroso de todos los pueblos;


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