y consumieron las espigas flacas a las siete espigas hermosas. Se lo he dicho a los magos, pero no hay quien me lo explique.'
Éxodo 8:19 - La Torah haré distinción entre mi pueblo y el tuyo. Este prodigio sucederá mañana.' Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces los hechiceros dijeron a Faraón: Dedo de Dios es este. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. Biblia Nueva Traducción Viviente «¡Es el dedo de Dios!», exclamaron los magos ante el faraón. Pero el corazón del faraón siguió endurecido y no quiso escucharlos, tal como el Señor había dicho. Biblia Católica (Latinoamericana) Yo haré distinción entre mi pueblo y el tuyo, y esto sucederá mañana. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces dijeron los magos a Faraón: ¡Esto es el dedo de Dios! Pero el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, tal como YHVH había hablado. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo estableceré una distinción entre mi pueblo y el tuyo. Mañana se realizará esta señal''. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces los encantadores dijeron a Faraón: Dedo de Dios es este. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho. |
y consumieron las espigas flacas a las siete espigas hermosas. Se lo he dicho a los magos, pero no hay quien me lo explique.'
No se veían unos a otros, y nadie se levantó de su sitio por espacio de tres días, mientras que todos los israelitas tenían luz en sus moradas.
Dijeron entonces a Faraón sus siervos: '¿Hasta cuándo ha de ser este hombre causa de nuestra ruina? Deja salir a esa gente y que den culto a Adonai, su Di-s. ¿Te darás cuenta a tiempo de que Egipto se pierde?'
Pero entre los israelitas ni siquiera un perro ladrará ni contra hombre ni contra bestia; para que sepáis cómo Adonai hace distinción entre Egipto e Israel.
Sin embargo el corazón de Faraón se endureció, y no les escuchó, conforme había predicho Adonai.
Faraón no os escuchará, pero yo pondré mi mano sobre Egipto y sacaré de la tierra de Egipto a mi ejército, mi pueblo, los israelitas, a fuerza de duros castigos.
Y los egipcios reconocerán que yo soy Adonai, cuando extienda mi mano sobre Egipto y saque de en medio de ellos a los hijos de Israel.'
Tan sólo en la región de Gosen, donde habitaban los israelitas, no hubo granizo.
Pero Adonai hará distinción entre el ganado de Israel y el ganado de los egipcios, de modo que nada perecerá de lo perteneciente a Israel.'