Se puede ser libre de cualquier atadura y toda herida del pasado con el poder transformador de Cristo, y el testimonio que verás a continuación es un ejemplo de ello.

A pesar de haber nacido en un hogar cristiano con padres que asistían constantemente a la iglesia, eso no evitó que Benjamín Caraballo fuera marcado durante su infancia.
Cuando era niño, una persona cercana abusó de él, haciendo que desde muy chico dudara de sus gustos y su sexualidad; aunque no se atrevía a comentarlo por temor.
Conforme crecía, sentía el deseo de satisfacer las necesidades sexuales que su cuerpo le pedía y que pensaba, eran producto del abuso sufrido, por lo que comenzó a dejarse tocar por niños.
Con el tiempo fue decayendo más en ese aspecto, sumergiéndose en la pornografía, teniendo encuentros sexuales con hombre y exponiéndose a peligros inimaginables.
No obstante, estaba consciente de que Dios existía y lo amaba, pues se había criado con la fe. Eventualmente el Señor llamaría a su puerta para hacer un cambio radical en su vida.
En este vídeo Ben Caraballo nos habla sobre sus procesos y luchas dentro y fuera del homosexualismo. Él decidió entregar su vida a Dios para que el Seños comenzara un proceso de sanidad y restauración en su vida. Hoy Dios lo ha impulsado a ayudar a otros con una palabra de esperanza y aliento para que otros que pasan por ese mismo problema puedan entender que su única identidad se la puede dar el Todopoderoso.