En la oración hay poder, y no se puede dudar en que el Señor escucha los clamores de una madre que pide una transformación para un hijo rebelde.

José Mendoza nos habla de su testimonio, cómo Dios lo llamó y de dónde lo sacó para hoy tenerlo predicando de su Palabra.
Luego de crecer en un hogar corriente, Mendoza hace su vida y decide casarse; de dicha unión nacen sus hijos.
Él recuerda que su hija mayor fue sanada por Dios luego de que le detectaran una hernia, pero a pesar de haber visto el milagro, no se mantuvo firme y se alejó de la iglesia y todo lo relacionado a la fe.
Aquello, con el tiempo, lo llevó a adentrarse al mundo de la delincuencia, pero para su bendición, su madre, quien había llegado a Jesús gracias a su hermano, estaba orando por él para que fuera transformado.
Fue gracias a esos clamores que el Señor hizo la obra en José, quien está agradecido con Dios de donde lo sacó para anunciar las buenas nuevas de salvación. ¡Escucha en el siguiente vídeo su testimonio completo!