Para muchos, la iglesia católica cuenta con muchas fallas bíblicas y teológicas en su doctrina; he aquí el testimonio de una mujer que por años perteneció a un cuerpo religioso de esta entidad y hoy reconoce que no era la verdad.

NOTA: Primero es necesario aclarar que la hermana que se encuentra dando el testimonio está vestida con ropa de monja ya que está testificando sobre el mundo del que Dios la sacó.
Marisol Pacheco creció en una buena familia, amada y sin muchos problemas, por lo que no tiene nada de que quejarse acerca de ello.
Su historia comienza durante su niñez, cuando conoce a un grupo de monjas misioneras, allí ella decide que quiere seguir a Dios, más solo conocía el catolicismo.
Desde chica comenzó a ir a la iglesia, y su amor por el Señor era evidente, pero no le habían dicho que se podía buscar y trabajar para Dios de otra forma aparte del catolicismo.
Cuando cumplió la mayoría de edad, se unió a un grupo religioso de monjas, pero estas no le habían comentado, sino más bien ocultado, que eran «monjas de clausura», una rama de monjas que se caracteriza por permanecer encerradas durante su labor y mayor parte del tiempo.
Esto trajo ciertas desilusiones con el tiempo, aunque estaba concentrada en que aún quería trabajar para Dios.
Pero todo para esta mujer religiosa cambió completamente al conocer a Jesús, un Jesús vivo y no muerto y colgado como el que siempre le enseñaron. Este la libertó y le hizo entender su propósito e identidad.
Hoy, que ya sirve al Dios verdadero, ha entendido muchas de las fallas y falsedades idólatras de la iglesia católica; pero sin duda la que más impresiona es como estos religiosos consagran cada día del año a un santo, que viene representando a un muerto, o un demonio.
Conoce sobre esto y mucho más en los siguientes vídeos.
TESTIMONIO PARTE 1
TESTIMONIO PARTE 2