Ciertamente, las drogas siempre destruyen a una persona. Pero solo Jesucristo es capaz de ayudar a alguien no importa que tan lejos haya caído.

El hermano y pastor Luther Mosquera nos cuenta en el siguiente vídeo un poco de lo que Dios ha hecho en su vida.
Mosquera puede considerarse un ex-drogadicto, ya que fue de ese mundo de vicios de donde el Señor lo sacó.
Él tuvo contacto con las sustancias ilícitas en su juventud a través de un vecino; quien lo indujo a probar «un poso» sin saber que esto le traería terribles consecuencias.
Si bien las drogas le afectaron terriblemente, la realidad es que no todo estaba perdido.
Fue Dios quien con su infinita misericordia y amor alcanzó a Luther y le cambió la vida por completo.
Hoy, libre y desintoxicado, testifica de las maravillas que el Señor tiene para cada persona y lo importante que es seguirla.
Un testimonio que te edificará.