BibliaTodo Diccionario

- Anuncios -

cabeza Que es, Concepto y Definicion


cabeza - Diccionario Español

1. Parte superior del cuerpo del hombre y superior o anterior de muchos animales, en la que están situados algunos órganos de los sentidos e importantes centros nerviosos.

2. La de ovino preparada para comer.

3. En el hombre y otros mamíferos, parte superior y posterior de la cabeza, que comprende desde la frente hasta el cuello, excluida la cara.

4. Principio o parte extrema de una cosa.

5. Extremidad roma y abultada, opuesta a la punta, de un clavo, alfiler, etc.

6. Parte superior del corte de un libro.

7. Parte superior de la armazón de madera y barrotes de hierro en que está sujeta la campana.

8. Cumbre o parte más elevada de un monte o sierra.

9. Origen, principio de algo que discurre o fluye.

10. Juicio, talento y capacidad.

11. Persona (individuo).

12. Res.

13. Capital (población principal).

14. Listón de madera que se machihembra contrapeado al extremo de un tablero para evitar que este se alabee.

Cabeza - Diccionario Perspicacia

Parte superior del cuerpo humano, donde están ubicados el cerebro y los órganos de los sentidos de la vista, oído, olfato y gusto. La Biblia habla mucho de la cabeza (heb. ro´sch; gr. ke·fa·le), tanto en sentido literal como figurado.

Quebrantamiento o magullamiento. En el libro de Eclesiastés se recoge una descripción metafórica de los efectos de la edad avanzada, que culminan en la muerte. (Eclesiastés 12:1-7). El ‘quebrantamiento del tazón de oro’ alude al cese de la actividad del cerebro en el cráneo, parecido a un tazón, que se produce en el momento de morir. La muerte o destrucción se representa con la expresión ‘quebrar la cabeza’ o ‘herir’ la cabeza. (Salmos 74:13-14). La primera profecía de la Biblia (Génesis 3:15) «Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar». dice que después de sufrir un magullamiento en el talón, la ‘descendencia de la mujer’ magullaría la cabeza de la serpiente. En cumplimiento de esta profecía, otros textos muestran que la gran serpiente, Satanás el Diablo, será puesta en un abismo de inactividad por mil años, y poco después será aniquilada para siempre en el “lago de fuego”, es decir, la “muerte segunda”. (Apocalipsis 20:1-3, 7, 10, 14).

‘Levantar [alzar] la cabeza.’ El rey David, humillado y agobiado de problemas, vio en Jehová su Escudo y Aquel que ‘levanta su cabeza’, permitiéndole volver a sostener en alto su cabeza. (Salmos 3:3) «Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza». En cumplimiento de la interpretación que José dio a un sueño, Faraón ‘alzó la cabeza’ del jefe de los coperos restaurándolo a su puesto anterior y, por otra parte, ‘alzó la cabeza del jefe de los panaderos de sobre él’ dándole muerte. (Génesis 40:13, 19-22).

Bendecir, ungir, jurar. Cuando se impartían bendiciones, se colocaban las manos sobre la cabeza. (Génesis 48:13-20). El favor, la guía y la sabiduría de Dios se asemejan a una lámpara que brilla sobre la cabeza y a una guirnalda de encanto sobre la cabeza. (Proverbios 4:7-9). El aceite de la unción se derramaba sobre la cabeza. (Levítico 8:12) «Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo». Jesús aconsejó en su Sermón del Monte que se ‘untaran la cabeza’ cuando ayunaran, para ir bien arreglados y no hacer un despliegue santurrón de abnegación con el fin de impresionar a otros. (Mateo 6:17, 18). El untar la cabeza de un invitado con aceite llegó a ser una demostración fundamental de hospitalidad. (Lucas 7:46) «No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies». Los judíos adoptaron la costumbre de jurar por sus cabezas (o vidas), práctica que Jesús condenó. (Mateo 5:36, 37).

Representa la persona. Como parte del cuerpo que controla, la cabeza, también se usó para representar a la persona misma. El que Jesucristo “no [tuviese] dónde recostar la cabeza” significaba que no tenía ninguna residencia que pudiera llamar suya. (Mateo 8:20) «Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza». La cabeza de un nazareo estaba sujeta a un voto y su cabello largo atestiguaba de este hecho. (Números 6:5, 18-20). Se hablaba de los pecados o errores de una persona como si estuvieran sobre su cabeza. (Esdras 9:6) «y dije: Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo». David apreció la reprensión que provenía del justo como si fuera aceite que su cabeza no querría rehusar. (Salmos 141:5) «Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo Que no me herirá la cabeza; Pero mi oración será continuamente contra las maldades de aquéllos». Cuando el juicio alcanza al inicuo, se dice que se le recompensa haciendo que su mal o su castigo vuelva sobre su propia cabeza. (Jueces 9:57) «Y todo el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas, y vino sobre ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal». El que recayese culpa de sangre sobre una persona o el que la sangre estuviese sobre su cabeza, significaba que era responsable personalmente por la pérdida de su vida debido a haber seguido un proceder impropio merecedor de la sentencia de muerte. (Ezequiel 33:2-4). El hacer volver sobre la cabeza de una persona la sangre de los que había matado implicaba llevarle a juicio debido a culpa de sangre. (1 Reyes 2:32, 33).

Todos los años, el sumo sacerdote de Israel confesaba los pecados del pueblo con sus manos puestas sobre la cabeza del macho cabrío “para Azazel” (así transfería los pecados al macho cabrío), después de lo cual se conducía al animal al desierto para llevar estos errores al olvido. (Levítico 16:7-10, 21, 22). Como muestran otros textos, Jesucristo personalmente ‘llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores’ y ‘con los pecados de muchos’. (Isaías 53:4, 5).

Tanto los sacerdotes como las personas a favor de las que se hacían ciertos sacrificios ponían sus manos sobre la cabeza del animal en reconocimiento de que el sacrificio era para ellos. (Levítico 1:2-4).

Exaltación, humillación, desprecio. En algunas naciones se enterraba a los soldados con las espadas debajo de sus cabezas, es decir, con honores militares. (Ezequiel 32:27) «Y no yacerán con los fuertes de los incircuncisos que cayeron, los cuales descendieron al Seol con sus armas de guerra, y sus espadas puestas debajo de sus cabezas; mas sus pecados estarán sobre sus huesos, por cuanto fueron terror de fuertes en la tierra de los vivientes». El sabio “tiene los ojos en la cabeza”, esto es, ve adónde va. (Eclesiastés 2:14) «El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro». El polvo, la tierra o las cenizas puestas sobre la cabeza significaban angustia, duelo o humillación. (Jueces 7:6) «Sólo trescientos de los hombres bebieron con las manos. Los demás se arrodillaron para beber con la boca en el arroyo». Cuando el salmista relata las pruebas y dificultades del pueblo de Dios, dice que los hombres cabalgaron sobre la cabeza de Israel. Al parecer se refiere a la sujeción bajo la que llevaron al pueblo de Dios simples hombres mundanos (la palabra hebrea usada es ´enóhsch, “hombre mortal”) que eran poderosos, crueles y altivos. (Salmos 66:12) «Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; Pasamos por el fuego y por el agua, Y nos sacaste a abundancia». El inclinar la cabeza era una señal de humildad o duelo (Isaías 58:5) «¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?», en tanto que el menear o sacudir la cabeza era un símbolo de mofa, desprecio o asombro. (Marcos 15:29-30).

Bondad para con los enemigos. La Biblia recomienda que se trate al enemigo con bondad, “porque haciendo esto amontonarás brasas ardientes sobre su cabeza”. (Proverbios 25:21-22). Esta metáfora se basa en el antiguo proceso de fundición, en el que se amontonaban brasas sobre el mineral y debajo de él. Del mismo modo, el ejercer bondad contribuye a ablandar a la persona y fundir su dureza, con lo que se separan las impurezas malas y se extrae lo bueno que hay en ella.

Posición dirigente. El término “cabeza” podía hacer referencia al miembro principal de una familia, tribu, nación o gobierno. (Jueces 11:8) «Y los ancianos de Galaad respondieron a Jefté: Por esta misma causa volvemos ahora a ti, para que vengas con nosotros y pelees contra los hijos de Amón, y seas caudillo de todos los que moramos en Galaad». “Cabeza de familia” es, literalmente, “patriarca” (gr. pa·tri·ár·kjes). (Hechos 7:8, 9). La expresión “a la cabeza” se usaba en el sentido de llevar la delantera. (Miqueas 2:13) «Subirá el que abre caminos delante de ellos; abrirán camino y pasarán la puerta, y saldrán por ella; y su rey pasará delante de ellos, y a la cabeza de ellos Jehová». Si Israel era obediente a Dios, estaría a la cabeza de las naciones, en el sentido de que sería libre y próspera, incluso teniendo a gente de otras naciones en deuda con ellos. (Deuteronomio 28:12, 13). Por el contrario, si los israelitas desobedecían, sería el residente forastero quien les prestaría, y así llegaría a ser cabeza sobre ellos. (Deuteronomio 28:43, 44).

Las siete cabezas del dragón. El “dragón” celestial de la visión del apóstol Juan tenía siete cabezas. En la misma visión se le identifica con el Diablo. (Apocalipsis 12:3, 9). Por otra parte, a la “bestia salvaje” terrestre que recibe el poder del dragón y a la “bestia salvaje de color escarlata” se las representa con siete cabezas, símbolos claros de potencias mundiales. (Daniel 2:32, 37, 38), donde se llama “cabeza” a la dinastía del rey Nabucodonosor.) Así, las siete cabezas con diademas del dragón deben ser símbolo de la jefatura de Satanás sobre las siete potencias mundiales de la profecía bíblica. (Efesios 6:12) «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes»; (véanse BESTIAS SIMBÓLICAS; GOG núm. 2).

Cabeza de la congregación cristiana. Jesucristo es la cabeza de la congregación cristiana, que es su “cuerpo” de 144.000 miembros. (Efesios 1:22, 23). Al ser inmortal, siempre ha podido estar en contacto con el cuerpo de cristianos engendrados por espíritu que vive en la Tierra, suministrándole todo lo necesario para su crecimiento espiritual y para que su labor redunde en la gloria de Dios. (Colosenses 2:18, 19). Así como el templo material tenía una “piedra de remate” (Zacarías 4:7) «¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a llanura; él sacará la primera piedra con aclamaciones de: Gracia, gracia a ella», Jesús es la “cabeza del ángulo” de un templo espiritual (Hechos 4:8-11). y la cabeza de todo gobierno y autoridad, aunque sometido a Dios, quien es Cabeza sobre todo. (Colosenses 2:10) «y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad». La Biblia asemeja la posición de Cristo como cabeza de la congregación a la del esposo en el matrimonio, a fin de grabar en las parejas casadas la dirección, el amor y el cuidado que el esposo debe ejercer, así como la sujeción que la esposa debe manifestar dentro de la unión marital. (Efesios 5:22-33).

Basándose en el principio de la jefatura primaria de Dios, la Cabeza de Cristo, y la jefatura relativa del hombre sobre la mujer, el apóstol Pablo fija el principio que rige a la congregación cristiana, a saber, que la mujer debe reconocer la jefatura del hombre, ordenada por Dios, usando una cobertura para la cabeza, “una señal de autoridad”, cuando ora o profetiza en la congregación. (1 Corintios 11:3-16); (véanse CABELLO; JEFATURA; PRENDA PARA LA CABEZA).

Otros usos. La palabra hebrea para “cabeza” se usa con referencia a las partes superiores de las columnas del tabernáculo, el patio y el templo (Éxodo 36:37, 38), así como a las cimas de las montañas (Génesis 8:5) «Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes», las copas de arbustos o árboles (1 Crónicas 14:15) «Y así que oigas venir un estruendo por las copas de las balsameras, sal luego a la batalla, porque Dios saldrá delante de ti y herirá el ejército de los filisteos», o la parte superior de una escalera (Génesis 28:12) «Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella». o de un cetro (Ester 5:2) «Y cuando vio a la reina Ester que estaba en el patio, ella obtuvo gracia ante sus ojos; y el rey extendió a Ester el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces vino Ester y tocó la punta del cetro», por citar tan solo algunos ejemplos. También se aplica a lo que es la cabeza o principio de algo, como por ejemplo, la cabeza de ríos o caminos (Génesis 2:10) «Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro brazos», o el primer mes del año “el comienzo [la cabeza] de los meses” (Éxodo 12:2) «Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año». El nombre judío del día de año nuevo es Rosh Hashaná, que literalmente significa “Cabeza del Año”. (Véase POSTURAS Y ADEMANES). 

Cabeza - Diccionario Alfonso Lockward

En el lenguaje bíblico la c. es la parte principal del cuerpo de una persona. A veces se usa el término para señalar a la persona completa. La expresión “herir en la c.” implica entonces una destrucción completa. Así, Dios dijo a la serpiente que la simiente de Eva le heriría “en la c.” (Números 5:18) «Y hará el sacerdote estar en pie a la mujer delante de Jehová, y descubrirá la cabeza de la mujer, y pondrá sobre sus manos la ofrenda recordativa, que es la ofrenda de celos; y el sacerdote tendrá en la mano las aguas amargas que acarrean maldición». Lo cual parece sugerir que las mujeres, a lo menos las casadas, llevaban la c. cubierta.

La c. de un •nazareo era consagrada, no se cortaba el pelo mientras durara su voto (Efesios 5:23) «porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador».

Cabeza - Diccionario Mundo Hispano

En el AT el término heb. (ro’sh) aparece unas 592 veces, y es traducido como jefe, líder, superior, compañía, inicio, capitán y cabello, pero mayormente cabeza; a veces se usa figuradamente (Job 20:6) «Aunque subiere su altivez hasta el cielo, Y su cabeza tocare en las nubes».

Casi todos los usos de kephale en el NT se refieren a la parte superior del cuerpo, pero ocho vv. lo usan figuradamente para el orden de autoridad ordenado por Dios:

( 1 ) el esposo como cabeza de la esposa (Efesios 5:23) «porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador».

( 2 ) Cristo como la cabeza de la iglesia (Colosenses 2:19) «y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios».

( 3 ) Cristo como la cabeza de toda persona y todo principado (1 Pedro 2:7) «Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo».

( 4 ) Dios el Padre como cabeza de Cristo (1 Corintios 11:3) «Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo».

Cabeza - Diccionario de Jerusalén

Junto a su sentido propio, c. aparece frecuentemente en sentido metafórico y en frases hechas.

Cabeza - Douglas Tenney

En el AT el término heb. (ro’sh) aparece unas 592 veces, y es traducido como jefe, líder, superior, compañía, inicio, capitán y cabello, pero mayormente cabeza; a veces se usa figuradamente (p. ej., (Éxodo 18:25) «Escogió Moisés varones de virtud de entre todo Israel, y los puso por jefes sobre el pueblo, sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez». (Josué 2:19) «Cualquiera que saliere fuera de las puertas de tu casa, su sangre será sobre su cabeza, y nosotros sin culpa. Mas cualquiera que se estuviere en casa contigo, su sangre será sobre nuestra cabeza, si mano le tocare». (1 Samuel 28:2) «Y David respondió a Aquis: Muy bien, tú sabrás lo que hará tu siervo. Y Aquis dijo a David: Por tanto, yo te constituiré guarda de mi persona durante toda mi vida». (2 Samuel 3:8) «Y se enojó Abner en gran manera por las palabras de Is-boset, y dijo: ¿Soy yo cabeza de perro que pertenezca a Judá? Yo he hecho hoy misericordia con la casa de Saúl tu padre, con sus hermanos y con sus amigos, y no te he entregado en mano de David; ¿y tú me haces hoy cargo del pecado de esta mujer?». (Job 10:15) «Si fuere malo, ¡ay de mí! Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, Estando hastiado de deshonra, y de verme afligido». (Job 20:6) «Aunque subiere su altivez hasta el cielo, Y su cabeza tocare en las nubes».

Casi todos los usos de kephale en el NT se refieren a la parte superior del cuerpo, pero ocho vv. lo usan figuradamente para el orden de autoridad ordenado por Dios:

( 1 ) el esposo como cabeza de la esposa (1 Corintios 11:3) «Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo». (Efesios 5:23) «porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador», ( 2 ) Cristo como la cabeza de la iglesia (Efesios 4:15) «sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo». (Efesios 5:22-23), (Colosenses 1:18) «y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia». (Colosenses 2:19) «y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios», ( 3 ) Cristo como la cabeza de toda persona y todo principado (1 Corintios 11:3) «Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo». (Colosenses 2:10) «y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad». (1 Pedro 2:7) «Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo». Y ( 4 ) Dios el Padre como cabeza de Cristo (1 Corintios 11:3) «Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo».

Síguenos en:

Anuncios


Anuncios