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Juan 7:26 - Biblia Pablo Besson (Nuevo Testamento)

Y he aquí libremente habla, y nada le dicen. ¿Acaso reconocieron verdaderamente los jefes que éste es el Cristo?

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Biblia Reina Valera 1960

Pues mirad, habla públicamente, y no le dicen nada. ¿Habrán reconocido en verdad los gobernantes que este es el Cristo?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Sin embargo, está aquí hablando en público, y nadie le dice nada. ¿Será que nuestros líderes ahora creen que es el Mesías?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Pues ahí lo tienen hablando con toda libertad y no le dicen nada. ¿Será tal vez que nuestros dirigentes han reconocido que él es el Mesías?

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La Biblia Textual 3a Edicion

Mirad, habla con libertad, y nada le dicen. ¿Será posible° que los gobernantes hayan reconocido que éste es el Ungido?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Pues ahí está hablando con toda libertad, y nadie le dice nada. ¿Habrán reconocido realmente las autoridades que éste es el Cristo?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Mas he aquí, habla públicamente y no le dicen nada: ¿Habrán en verdad reconocido los príncipes que verdaderamente Éste es el Cristo?

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Juan 7:26
21 Mga Krus na Reperensya  

Y le envían a los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres veraz, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te curas de nadie, pues no miras a persona humana.


Pilato, convocando a los principales sacerdotes y a los jefes y al pueblo


mas los fariseos y los legistas invalidaron para sí mismos el consejo de Dios, al no ser bautizados por él.


Sin embargo, también de los jefes muchos creyeron en él. mas por causa de los fariseos no lo confesaban, para que no fuesen echados de la sinagoga;


Le respondió Jesús: Yo públicamente he hablado al mundo; yo siempre enseñé en sinagoga y en el templo donde de todas partes los judíos concurren, y en secreto nada hablé.


Había un hombre de los fariseos; Nicodemo era su nombre, jefe de los judíos.


Venid a ver un hombre que me dijo todo cuanto hice. ¿Acaso éste no es el Cristo?


Decían pues algunos de los jerosolimitanos: ¿No es éste .a quien procuran-matar?


Y muchos de la muchedumbre creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando venga, ¿acaso hará más señales de las que éste hizo?


¿Acaso alguno de los jefes o de los fariseos creyó en él?


Esto dijeron los padres porque temían a los judíos, porque ya habían convenido en que si alguien confesase a Jesús por Cristo sería echado de la sinagoga.


Considerando pues la franqueza de Pedro y Juan, y comprendiendo que eran hombres iletrados y vulgares, maravillábanse, y reconocían que ellos habían estado con Jesús,


y los más de los hermanos confiados en el Señor por mis prisiones, se atreven tanto más a hablar sin temor la palabra de Dios;