Le dijo empero Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y allí tú estarás sobre la peña;
1 Juan 3:18 - Biblia Version Moderna (1929) ¶¡Hijitos míos, no amemos de palabra ni de la lengua, sino de obra y en verdad. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Biblia Nueva Traducción Viviente Queridos hijos, que nuestro amor no quede solo en palabras; mostremos la verdad por medio de nuestras acciones. Biblia Católica (Latinoamericana) Hijitos, no amemos con puras palabras y de labios para afuera, sino de verdad y con hechos. La Biblia Textual 3a Edicion Hijitos, no amemos de palabra ni de lengua, sino con obra y de verdad. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hijitos, no amemos de palabra ni con la boca, sino con obra y de verdad. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. |
Le dijo empero Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y allí tú estarás sobre la peña;
Y vienen a ti como viene el pueblo, y se sientan delante de ti como pueblo mío, y oyen tus palabras; mas no las ponen por obra; porque con su boca manifiestan mucho amor; pero su corazón va tras de su lucro.
Y por su causa yo a mí mismo me santifico, para que ellos también sean santificados con la verdad.
¶Porque vosotros, hermanos, habéis sido llamados a la libertad; sólo que no uséis vuestra libertad para dar ocasión a la carne; sino antes, por medio del amor, servíos los unos a los otros.
sino que, hablando la verdad con amor, vayáis creciendo en todos respectos en el que es la cabeza, es decir, en Cristo;
acordándonos sin cesar, en presencia del Dios y Padre nuestro, de la obra de vuestra fe, y del trabajo de vuestro amor, y de la paciencia de vuestra esperanza en nuestro Señor Jesucristo;
Habiendo purificado vuestras almas, en virtud de vuestra obediencia a la verdad, para amor no fingido de los hermanos, amaos los unos a los otros fervientemente, con sencillo corazón;
HIJITOS míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis. Y si alguno pecare, abogado tenemos para con el Padre, a saber, a Jesucristo el justo;
¡Hijitos míos, no dejéis que nadie os engañe! el que obra justicia es justo, así como él es justo:
El anciano a la electa señora y a sus hijos, a quienes yo amo en verdad; y no yo solo, sino todos los que conocen la verdad;