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1 Tesalonicenses 1:3 - Biblia Version Moderna (1929)

3 acordándonos sin cesar, en presencia del Dios y Padre nuestro, de la obra de vuestra fe, y del trabajo de vuestro amor, y de la paciencia de vuestra esperanza en nuestro Señor Jesucristo;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Al orar a nuestro Dios y Padre por ustedes, pensamos en el fiel trabajo que hacen, las acciones de amor que realizan y la constante esperanza que tienen a causa de nuestro Señor Jesucristo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 recordamos ante Dios, nuestro Padre, su fe que produce frutos, su amor que sabe actuar, su espera de Cristo Jesús, nuestro Señor, que no se desanima.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 recordando sin cesar delante del Dios y Padre nuestro la obra de vuestra fe y el trabajo de vuestro amor, y la paciencia en° la esperanza de Jesús el Mesías, nuestro Señor;

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 ante Dios, nuestro Padre, recordamos la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y la constancia de vuestra esperanza en nuestro Señor Jesucristo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 recordando sin cesar vuestra obra de fe, y trabajo de amor y paciencia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo, delante del Dios y Padre nuestro.

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1 Tesalonicenses 1:3
55 Referencias Cruzadas  

Y así Jacob sirvió por Raquel siete años; y pareciéronle como unos cuantos días, por el amor que le tenía.


Porque al hombre: que es bueno delante de él, Dios le da sabiduría y ciencia y gozo; mas al pecador le ha dado el trabajo pesado de recoger y amontonar, para darlo al que sea bueno delante de Dios. ¡Esto también es vanidad y correr tras el viento!


¡Muchas aguas no pueden apagar el amor, ni los ríos lo pueden anegar: si un hombre diere todos los haberes de su casa por el amor, él sería completamente despreciado!


Si me amáis, guardaréis mis mandamientos;


Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.


y dijo: Cornelio, ha sido oída tu oración, y tus limosnas son tenidas en memoria delante de Dios.


¶¡Arrepentíos pues, y volveos a Dios; para que sean borrados vuestros pecados! para que así vengan tiempos de refrigerio de la presencia del Señor;


regocijados en la esperanza, sufridos en la tribulación, perseverantes en la oración;


Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz, por medio de la fe, para que abundéis en esperanza, en virtud del poder del Espíritu Santo.


Porque cuanto fué escrito anteriormente, para nuestra enseñanza fué escrito; para que por medio de la paciencia, y de la consolación de las Escrituras, nosotros tengamos esperanza.


pero es ahora revelado, y por los escritos de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, es dado a conocer a todas las naciones, para traer a los hombres a la obediencia de la fe; —


Saludad a María, la cual ha trabajado por vosotros.


a los que, perseverando en el bien hacer, buscan la gloria, la honra y la inmortalidad, vida eterna;


Ahora pues permanecen la fe, la esperanza, y el amor, estas tres; pero la mayor de ellas es el amor.


¶Por lo cual, amados hermanos míos, estad firmes, inmóviles, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestra obra no es en vano en el Señor.


Pues no somos como los muchos que conocéis que hacen un comercio de la palabra de Dios; sino al contrario, como hombres de sinceridad, y como de Dios, delante de Dios, hablamos en Cristo.


el cual se dió a sí mismo por nuestros pecados, para libramos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,


¶Porque vosotros, hermanos, habéis sido llamados a la libertad; sólo que no uséis vuestra libertad para dar ocasión a la carne; sino antes, por medio del amor, servíos los unos a los otros.


Pues que en Cristo Jesús, ni la circuncisión vale algo, ni tampoco la incircuncisión, sino la fe que obra por medio del amor.


Y no nos cansemos en el bien hacer; porque  a su tiempo segaremos, si no desmayamos.


Mas volviendo a nosotros ahora Timoteo, de regreso de vosotros, y trayéndonos buenas noticias de vuestra fe y amor, y que conserváis siempre buena memoria de nosotros, estando deseosos de vernos, así como nosotros también lo estamos de veros a vosotros,


Por esto también oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de vuestra vocación, y cumpla poderosamente en vosotros toda complacencia en la bondad, y toda obra de fe:


¶Estamos en la obligación, hermanos, de dar gracias siempre, a causa de vosotros, como es digno; por cuanto se aumenta sobremanera vuestra fe, y el amor mutuo de cada uno de todos vosotros, abunda;


y ha sobreabundado la gracia de nuestro Señor, con fe y amor, que son en Cristo Jesús:


Esto es bueno y acepto delante de Dios nuestro Salvador,


Porque tenéis necesidad de la paciencia, a fin de que, habiendo hecho la voluntad de Dios, recibáis la promesa.


¶Por fe Abraham, cuando fué probado, ofreció en sacrificio a Isaac; es decir, el que había recibido gozosamente las promesas, iba a ofrecer a su hijo unigénito,


os perfeccione en toda obra buena, para que hagáis su voluntad obrando en vosotros lo que sea acepto delante de él, por medio de Jesucristo a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


¶Esforcémonos pues para entrar en aquel descanso, no sea que alguno caiga, según el mismo ejemplo de incredulidad.


Y así, después de haber esperado Abraham con paciencia, obtuvo la promesa.


mas sea adornado el hombre interior del corazón, con la ropa imperecedera de un espíritu manso y sosegado, que es de gran precio delante de Dios.


¶¡Hijitos míos, no amemos de palabra ni de la lengua, sino de obra y en verdad.


Hermanos, si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos para con Dios;


Y todo aquel que tiene esta esperanza puesta en él, se purifica, así como él es puro.


Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.


Yo conozco tus obras, y tu amor, y tu fe y tu servicio, y tu paciencia; y sé que tus obras postreras son más que las primeras.


Por cuanto has guardado mi precepto de paciencia, yo también te guardaré de la hora de prueba que ha de venir sobre todo el mundo habitado, para probar a los que habitan sobre la tierra.


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