Pero un oficial del reino, llamado Zimrí, que estaba a cargo de la mitad de los carros de guerra, se rebeló contra Elá. Cierto día, Elá fue a la casa de Arsá, el encargado del palacio, y allí bebió hasta emborracharse.
Proverbios 31:4 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Querido Lemuel, no conviene que los reyes tomen bebidas alcohólicas, ni que se emborrachen. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, Ni de los príncipes la sidra; Biblia Nueva Traducción Viviente No es para los reyes, oh Lemuel, beber mucho vino. Los gobernantes no deberían ansiar bebidas alcohólicas. Biblia Católica (Latinoamericana) A los reyes, no les conviene, Lemuel, que tomen vino, ni a los príncipes que abusen de licores fuertes, La Biblia Textual 3a Edicion No es de reyes, oh Lemuel, no es de reyes darse al vino, Ni de príncipes al licor. Biblia Serafín de Ausejo 1975 No conviene a los reyes beber vino ni a los príncipes desear licores, Biblia Reina Valera Gómez (2023) No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, ni de los príncipes el licor. |
Pero un oficial del reino, llamado Zimrí, que estaba a cargo de la mitad de los carros de guerra, se rebeló contra Elá. Cierto día, Elá fue a la casa de Arsá, el encargado del palacio, y allí bebió hasta emborracharse.
Cuando Ben-hadad escuchó esto, estaba bebiendo con los otros reyes en los refugios que habían preparado. Entonces Ben-hadad le dijo a su gente: «¡Al ataque!» Enseguida todos se prepararon para atacar la ciudad.
Al séptimo día de la fiesta, el rey estaba muy alegre, pues había bebido vino. Entonces llamó a siete hombres de su confianza: Mehumán, Biztá, Harboná, Bigtá, Abagtá, Zetar y Carcás,
Este mismo decreto se publicó enseguida en Susa. Los mensajeros salieron rápidamente con el documento, y la noticia dejó confundidos a todos en la ciudad. El rey, por su parte, se sentó a beber con Amán.
Es de tontos emborracharse, porque se pierde el control y se provoca mucho alboroto.
¡Pero qué dichoso es el país que tiene un rey bien preparado, con gobernantes que comen para vivir y no viven para comer!
»¡Qué mal les va a ir a ustedes! ¡Para beber vino y mezclar licores son unos campeones!
Los babilonios son orgullosos, son traicioneros como el vino; su hambre de poder los hace conquistar naciones y pueblos enteros. Son como la muerte, que siempre quiere más; son como la tumba, que nunca está satisfecha.