Entonces reprendí así a los jefes de Judá: «¡Está muy mal lo que hacen! ¡No están respetando el día sábado!
Miqueas 3:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios dijo: «¡Escúchenme ustedes, jefes y gobernantes de Israel! Ustedes rechazan la justicia, y no respetan ninguna ley. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Oíd ahora esto, jefes de la casa de Jacob, y capitanes de la casa de Israel, que abomináis el juicio, y pervertís todo el derecho; Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Escúchenme, líderes de Israel! Ustedes odian la justicia y tuercen todo lo recto. Biblia Católica (Latinoamericana) Escuchen esto, gobernantes del pueblo de Jacob, ustedes que son los señores de Israel, ustedes que desprecian la justicia y que tuercen mañosamente la ley: La Biblia Textual 3a Edicion Escuchadme príncipes de Jacob, caudillos de la casa de Israel: Vosotros que aborrecéis la justicia, y pervertís toda forma de equidad, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Escuchad también esto, jefes de la casa de Jacob, gobernantes de la casa de Israel, vosotros que detestáis la justicia, que torcéis toda equidad, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Oíd esto, Os ruego, cabezas de la casa de Jacob, y príncipes de la casa de Israel, que abomináis el juicio y pervertís todo el derecho; |
Entonces reprendí así a los jefes de Judá: «¡Está muy mal lo que hacen! ¡No están respetando el día sábado!
Dios no soporta dos cosas: que el culpable sea declarado inocente, y que el inocente sea declarado culpable.
¡Qué malo es declarar inocente al malvado y no hacerle justicia al inocente!
»Los gobernantes son rebeldes y amigos de bandidos. A cambio de dinero y de regalos declaran culpable al inocente. Maltratan al huérfano y niegan ayuda a las viudas.
Su maldad no tiene límites. Están demasiado gordos y demasiado llenos de orgullo. No les hacen justicia a los huérfanos, ni reconocen los derechos de los pobres.
”Los sacerdotes deben enseñar a mi pueblo a distinguir entre lo divino y lo humano, y entre lo que es puro y lo que es impuro.
»¡Escúchenme, sacerdotes! ¡Atiéndanme, jefes de Israel! ¡Préstenme atención, familiares del rey! Yo los voy a juzgar y a castigar porque han engañado a mi pueblo. ¡Hicieron a Israel aun más rebelde! Lo obligaron a adorar a otros dioses en los santuarios de Mispá y de Tabor.
»Ustedes no han tratado con justicia a los que son maltratados, ni han respetado sus derechos; ¡han convertido en malo lo que es bueno!
Yo soy Miqueas de Moréset. Dios me comunicó lo que pensaba hacer contra las ciudades de Samaria y Jerusalén. Esto sucedió cuando Jotán, Ahaz y Ezequías eran reyes de Judá. Esto es lo que Dios me dijo:
»¡Escúchenme ustedes, jefes y gobernantes de Israel! ¡Ustedes debieran hacer justicia, pero hacen todo lo contrario! Prefieren hacer lo malo, en lugar de hacer lo bueno. Maltratan mucho a mi pueblo; se lo están comiendo vivo.