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Miqueas 3:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Dios dijo: «¡Escúchenme ustedes, jefes y gobernantes de Israel! Ustedes rechazan la justicia, y no respetan ninguna ley.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Oíd ahora esto, jefes de la casa de Jacob, y capitanes de la casa de Israel, que abomináis el juicio, y pervertís todo el derecho;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

¡Escúchenme, líderes de Israel! Ustedes odian la justicia y tuercen todo lo recto.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Escuchen esto, gobernantes del pueblo de Jacob, ustedes que son los señores de Israel, ustedes que desprecian la justicia y que tuercen mañosamente la ley:

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La Biblia Textual 3a Edicion

Escuchadme príncipes de Jacob, caudillos de la casa de Israel: Vosotros que aborrecéis la justicia, y pervertís toda forma de equidad,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Escuchad también esto, jefes de la casa de Jacob, gobernantes de la casa de Israel, vosotros que detestáis la justicia, que torcéis toda equidad,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Oíd esto, Os ruego, cabezas de la casa de Jacob, y príncipes de la casa de Israel, que abomináis el juicio y pervertís todo el derecho;

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Otras versiones



Miqueas 3:9
16 Referencias Cruzadas  

Entonces reprendí así a los jefes de Judá: «¡Está muy mal lo que hacen! ¡No están respetando el día sábado!


Dios no soporta dos cosas: que el culpable sea declarado inocente, y que el inocente sea declarado culpable.


El malvado se vende por dinero; ¡por eso hay tanta injusticia!


¡Qué malo es declarar inocente al malvado y no hacerle justicia al inocente!


La violencia destruye a los malvados porque se niegan a hacer justicia.


»Los gobernantes son rebeldes y amigos de bandidos. A cambio de dinero y de regalos declaran culpable al inocente. Maltratan al huérfano y niegan ayuda a las viudas.


Su maldad no tiene límites. Están demasiado gordos y demasiado llenos de orgullo. No les hacen justicia a los huérfanos, ni reconocen los derechos de los pobres.


”Los sacerdotes deben enseñar a mi pueblo a distinguir entre lo divino y lo humano, y entre lo que es puro y lo que es impuro.


»¡Escúchenme, sacerdotes! ¡Atiéndanme, jefes de Israel! ¡Préstenme atención, familiares del rey! Yo los voy a juzgar y a castigar porque han engañado a mi pueblo. ¡Hicieron a Israel aun más rebelde! Lo obligaron a adorar a otros dioses en los santuarios de Mispá y de Tabor.


»Ustedes no han tratado con justicia a los que son maltratados, ni han respetado sus derechos; ¡han convertido en malo lo que es bueno!


Yo soy Miqueas de Moréset. Dios me comunicó lo que pensaba hacer contra las ciudades de Samaria y Jerusalén. Esto sucedió cuando Jotán, Ahaz y Ezequías eran reyes de Judá. Esto es lo que Dios me dijo:


»¡Escúchenme ustedes, jefes y gobernantes de Israel! ¡Ustedes debieran hacer justicia, pero hacen todo lo contrario! Prefieren hacer lo malo, en lugar de hacer lo bueno. Maltratan mucho a mi pueblo; se lo están comiendo vivo.