Jeremías 51:55 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Se acerca ya un ejército dispuesto a destruirla. Sus enemigos rugen como las olas; por todas partes se escuchan sus gritos. Los soldados babilonios serán capturados, y sus armas serán despedazadas. Haré que se emborrachen sus jefes y sus sabios, sus gobernadores y sus oficiales, y todos sus soldados. ¡Se dormirán, y nunca más despertarán! Yo dejaré a Babilonia en ruinas, y pondré fin a sus fiestas. »Yo soy rey de Israel; soy el Dios todopoderoso, y a cada quien le doy su merecido. Les juro que así lo haré». Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque Jehová destruirá a Babilonia, y quitará de ella la mucha jactancia; y bramarán sus olas, y como sonido de muchas aguas será la voz de ellos. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues el Señor destruye a Babilonia; silenciará su vozarrón. Oleadas de enemigos golpean contra ella; resuenan en la ciudad los ruidos de batalla. Biblia Católica (Latinoamericana) Es Yavé que destruye a Babilonia y hace callar su gran ruido, sus olas pueden rugir como las del mar y sentirse el resonar de su voz. La Biblia Textual 3a Edicion Porque YHVH está asolando a Babilonia, y quitará de ella su gran jactancia, por mucho que rujan sus olas como muchas aguas, al estruendo de la voz de ellos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Es que Yahveh devasta Babilonia, acalla su gran estruendo, aunque bramen sus olas como aguas turbulentas y resuene el tumulto de su voz. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque Jehová ha saqueado a Babilonia, y ha quitado de ella el mucho estruendo; cuando sus olas rugen como muchas aguas, el ruido de su voz resuena: |
Habrían acabado con nosotros como aguas desbordadas que arrasan con todo a su paso,
4 (5) Hubo una vez en que la muerte quiso atraparme entre sus lazos, fui arrastrado por una corriente que todo lo destruía.
7 (8) Calmaste el rugido de los mares, calmaste el estruendo de sus olas, calmaste el alboroto de los pueblos.
2 (3) ¡Siento que me hundo en el barro y no tengo dónde apoyarme! ¡Me encuentro en aguas profundas, luchando contra la corriente!
Dios dijo: «¡El reino de Moab ha quedado en ruinas! Todos en Moab están de luto, se han rapado la cabeza y se han cortado la barba. En una sola noche fueron destruidas las ciudades de Ar y de Quir, de Nebo y de Medebá. »Los habitantes de Dibón corren al templo y a los altares que construyeron en las colinas; van para lamentar ante sus dioses tanta destrucción y tanto dolor.
»¡Siéntate en silencio, ciudad de Babilonia! Siéntate en un rincón oscuro, porque no volverán a llamarte “Reina de las naciones”.
No dejaré que vuelvan a escucharse los gritos de alegría y de entusiasmo, ni las serenatas de los novios, ni se oirá ruido en las calles, ni se verá luz en las casas.
»Sus enemigos se levantaron, como las agitadas olas del mar, y la inundaron por completo.
»Por eso yo, el Dios de Israel, afirmo: “Ciudad de Tiro, yo me pondré en contra tuya. Haré que se levanten contra ti muchas naciones, como se levantan las olas en el mar.
»Pasarán cosas extrañas en el sol, la luna y las estrellas. En todos los países, la gente estará confundida y asustada por el terrible ruido de las olas del mar.
El ángel también me dijo: «Los ríos que has visto, y sobre los cuales está sentada la prostituta, representan a pueblos y a gente de diferentes idiomas y países.