Enseguida, David les dijo a Abisai y a todos sus sirvientes: «Déjenlo que me ofenda todo lo que quiera, pues Dios le ha ordenado hacerlo. Si hasta mi propio hijo quiere matarme, ¡con más razón lo hará este hombre de la tribu de Benjamín!
Jeremías 50:21 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Y a ustedes, enemigos de Babilonia, les mando que ataquen y persigan a estos despreciables babilonios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Sube contra la tierra de Merataim, contra ella y contra los moradores de Pecod; destruye y mata en pos de ellos, dice Jehová, y haz conforme a todo lo que yo te he mandado. Biblia Nueva Traducción Viviente »Mis guerreros, suban contra la tierra de Merataim y contra la gente de Pecod. Persíganlos, mátenlos y destrúyanlos por completo como les he ordenado —dice el Señor—. Biblia Católica (Latinoamericana) Contra el país de Meratayim.
'Sube al país de Meratim, y atácalo;
a los habitantes de Pecod persíguelos,
toma la espada y mátalos, dice Yavé.
Ejecuta mis órdenes fielmente. La Biblia Textual 3a Edicion ¡Avanzad contra la tierra de Merataim° Y contra los habitantes de Pecod!° ¡Aniquila y destruye a filo de espada, Y haz cuanto te ordene!, dice YHVH. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Sube al país de Meratáin, sube contra él, y contra los habitantes de Pecod. Mata y ejecuta el anatema con ellos -oráculo de Yahveh-, y haz todo cuanto yo te ordeno. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Sube contra la tierra de Merataim, contra ella, y contra los moradores de Pekod: destruye y mata en pos de ellos, dice Jehová, y haz conforme a todo lo que yo te he mandado. |
Enseguida, David les dijo a Abisai y a todos sus sirvientes: «Déjenlo que me ofenda todo lo que quiera, pues Dios le ha ordenado hacerlo. Si hasta mi propio hijo quiere matarme, ¡con más razón lo hará este hombre de la tribu de Benjamín!
Además, hemos venido a destruir este país, porque Dios nos ordenó hacerlo».
Le ordenaré que ataque a este pueblo malvado; que le quite sus riquezas y lo pisotee como al barro de las calles.
”Yo le digo a Ciro, el rey de Persia: ‘Tú eres como un pastor de ovejas, y harás lo que yo quiero.’ Yo le digo a Jerusalén: ‘Tú serás reconstruida.’ Y al templo le anuncio: ‘Serás reconstruido desde tus cimientos.’”»
Por lo tanto, israelitas, reúnanse ahora todos ustedes, y escúchenme: »Yo elegí a Ciro, el rey de Persia, y él hará con Babilonia todo lo que he decidido. Nadie antes anunció todo esto de antemano.
Fui yo quien lo dijo; fui yo quien hizo venir a Ciro, y quien siempre le dará la victoria.
Yo haré que los babilonios vuelvan a atacar a Jerusalén; ¡dejaré que se apoderen de ella, y que la quemen! La destrucción de las ciudades de Judá será total, ¡nadie podrá volver a vivir en ellas!»
»¡Maldito sea el que no quiera tomar la espada para matar! ¡Maldito sea el que de mala gana haga lo que yo le ordene!
Griten por todas partes: “¡Babilonia se ha rendido! ¡Sus torres se derrumban! ¡Sus muros caen por los suelos!” »¡Y ahora ustedes hagan con ella lo mismo que ella hizo con ustedes! ¡Esta es mi venganza contra Babilonia!
»Del norte vendrá una nación que atacará y destruirá a Babilonia. Hombres y animales saldrán corriendo, y nadie volverá a vivir allí.
Yo enviaré contra Babilonia grandes naciones del norte que la atacarán, la conquistarán y se quedarán con todas sus riquezas. Sus soldados son de lo mejor; ¡sus flechas siempre dan en el blanco!
Vendrán los babilonios, los caldeos, los de Pecod, Soa y Coa. Vendrán también los asirios, esos jóvenes bien parecidos y elegantemente uniformados, que saben montar a caballo y son jefes de su nación.
Dios es el Dios eterno, y siempre te protegerá; pondrá en fuga a tus enemigos, para que los destruyas.