16 (17) pero a los que hacen lo malo les vuelve la espalda y borra de este mundo su recuerdo.
Jeremías 44:11 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Por eso he decidido hacerles la guerra y borrarlos del mapa. ¡Yo soy el Dios de Israel! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí que yo vuelvo mi rostro contra vosotros para mal, y para destruir a todo Judá. Biblia Nueva Traducción Viviente »Por lo tanto, esto dice el Señor de los Ejércitos Celestiales, Dios de Israel: ¡estoy decidido a destruir a cada uno de ustedes! Biblia Católica (Latinoamericana) Por esto, así les dice Yavé de los Ejércitos, el Dios de Israel: Me voy a fijar en ustedes para desgracia suya y acabaré con todo Judá. La Biblia Textual 3a Edicion Por tanto, así dice YHVH Sebaot, Dios de Israel: He aquí Yo pongo mi rostro contra vosotros para mal, y para destrucción de todo Judá. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Por eso, así dice Yahveh Sebaot, Dios de Israel: 'Mirad que voy a enfrentarme contra vosotros para desgracia, y para exterminar a todo Judá. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Por tanto, así dice Jehová de los ejércitos, el Dios de Israel: He aquí que yo pongo mi rostro contra vosotros para mal, y para destruir a todo Judá. |
16 (17) pero a los que hacen lo malo les vuelve la espalda y borra de este mundo su recuerdo.
Ya me cansé de tratar con bondad a esta ciudad. La voy a destruir. Se la entregaré al rey de Babilonia, para que la destruya con fuego. Les juro que así lo haré”.
Ustedes son de Judá, y ahora viven en Egipto. Pues escúchenme bien: yo les juro que ninguno de ustedes volverá a jurar aquí usando mi nombre. Nadie volverá a decir: ‘¡Lo juro por el Dios de Israel!’
Yo pelearé contra ellos, y aunque se escapen de un fuego, otro fuego los consumirá. Cuando yo me enfrente a ellos, reconocerán que yo soy su Dios.
»Si un israelita, o algún extranjero que viva en el país, come carne con sangre, yo me pondré en su contra, y lo expulsaré del país.
Y si acaso sus enemigos los llevan presos a otro país, aun allí daré la orden: “¡Que los maten a filo de espada!” Voy a estar pendiente de ellos, pero no para hacerles bien sino para hacerles mal.»