6 (7) ¡Atiende mis ruegos, pues me encuentro muy débil! ¡Líbrame de mis enemigos, pues son más fuertes que yo!
Jeremías 31:11 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Rescataré a los israelitas; los libraré del poder de ustedes, pues son más fuertes que ellos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque Jehová redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues el Señor ha rescatado a Israel de manos más fuertes. Biblia Católica (Latinoamericana) Porque Yavé ha rescatado a Jacob y lo ha librado de las manos del poderoso. La Biblia Textual 3a Edicion Porque YHVH ha rescatado a Jacob, Y lo ha redimido de uno más fuerte que él. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pues Yahveh rescata a Jacob, lo libra de la mano de otro más fuerte. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque Jehová redimió a Jacob, lo rescató de la mano del más fuerte que él. |
6 (7) ¡Atiende mis ruegos, pues me encuentro muy débil! ¡Líbrame de mis enemigos, pues son más fuertes que yo!
¡Todos ellos se llenarán de angustia y de terror! »Dios mío, tu gran poder los dejará espantados, ¡inmóviles como piedras, hasta que tu pueblo haya pasado!
El profeta Isaías declaró: «¡Cielos, griten de alegría por todo lo que Dios ha hecho! ¡Montañas y árboles del bosque, griten llenos de alegría! Dios ha mostrado su tremendo poder, dando libertad a su pueblo Israel».
Isaías les dijo a los israelitas: «¡Salgan ya de Babilonia, huyan de ese país! ¡Anuncien su liberación con gritos de alegría! Griten por todas partes: “¡Dios ha puesto en libertad a Israel, su fiel servidor!”
»A un guerrero no se le puede quitar lo que ha ganado en el combate; un prisionero de guerra no se puede escapar del tirano.
Pero yo, el único Dios, declaro que al guerrero y al tirano les quitarán lo que hayan conquistado. A ustedes los israelitas les digo que yo salvaré a sus hijos y a sus hijas de manos de sus enemigos.
Lo mismo que en el pasado, ahora volverán los que tú rescataste y entrarán en Jerusalén con gritos de alegría. Estarán llenos de alegría, y el llanto y el dolor desaparecerán».
»Ustedes los babilonios han tratado muy mal al pueblo de Israel y de Judá. Los han hecho prisioneros y no quieren dejarlos libres.
Yo soy el Dios todopoderoso, y con mi poder les daré libertad y los haré vivir en paz. Pero a ustedes, los babilonios, les voy a enviar un gran castigo.
¿Y así esperas todavía que yo te libre de la muerte? ¡Pues ya no te mostraré compasión! Muerte, ¡ven con tu poder, ven a destruir a este pueblo!
»Cuando llegue ese día, yo salvaré a mi pueblo como salva el pastor a su rebaño; y cuando ya estén en su tierra, brillarán como las joyas de una corona.
»Si alguien quiere robar lo que un hombre fuerte tiene en su casa, primero tiene que atar a ese hombre, y después podrá robarle todo.
Yo, el Hijo del hombre, lo hago así. No vine a este mundo para que me sirvan, sino para servir a los demás. Vine para dar mi vida por la salvación de muchos.»
Jesús contestó: —Ustedes están equivocados. Ni saben lo que dice la Biblia, ni conocen el poder de Dios.
Él quiso morir para rescatarnos de todo lo malo y para purificarnos de nuestros pecados. Al hacerlo, nos convirtió en su pueblo, en un pueblo decidido a hacer el bien.