Jeremías 25:38 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual ”Es tanto el enojo de Dios que ha abandonado a su pueblo. Dios salió en contra de ellos como un león furioso, ¡y los hizo morir en la guerra!”» Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Dejó cual leoncillo su guarida; pues asolada fue la tierra de ellos por la ira del opresor, y por el furor de su saña. Biblia Nueva Traducción Viviente Él salió de su guarida como un león fuerte en busca de su presa, y la tierra quedará desolada por la espada del enemigo y por la ira feroz del Señor. Biblia Católica (Latinoamericana) El león ha dejado su guarida,
y la tierra se ha convertido en un desierto,
bajo los golpes de la espada destructora. La Biblia Textual 3a Edicion Ha abandonado cual león joven su guarida, Porque el país se ha convertido en horror, Por la fiereza de la espada opresora, Y a causa de su ardiente ira. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Como un león, abandonó él su guarida; su país se ha trocado en desierto ante la espada destructora, ante su ira furibunda. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Ha dejado como el león su guarida; porque su tierra está desolada por la ira del opresor, y por el furor de su ira. |
Todo este país quedará convertido en un montón de ruinas, que solo producirá terror. Y durante muchos años todos quedarán bajo el dominio del rey de Babilonia.
Anuncia este mensaje contra esas naciones: “Dios lanza un grito de guerra desde el cielo, donde él tiene su trono. Es tanto su enojo contra su pueblo y contra los habitantes de la tierra, que su voz retumba a lo lejos, y se oyen sus botas aplastando a las naciones. ”Dios está en pleito contra todas las naciones y contra todos los habitantes del mundo. ¡Él condenará a los malvados!
Ya está en marcha un ejército. Ha salido para destruir naciones, y también destruirá su país. Los atacará como si fuera un león que sale de su cueva. Las ciudades quedarán en ruinas, y nadie podrá vivir en ellas.
»Edom, yo te atacaré sin aviso, como lo hace un león con su presa. Yo elegiré a tu enemigo, para que en poco tiempo te derrote. ¡No hay otro Dios como yo! ¡No hay quien me pueda desafiar! ¡Ningún pastor de ovejas es capaz de hacerme frente!
Esta gente ha pecado muchas veces, y muchas otras te ha traicionado. Sus enemigos están ahora escondidos cerca de las ciudades de Judá y están a punto de atacar. Vendrán como leones feroces, como leopardos o lobos del desierto, ¡los atacarán y los harán pedazos! Todo el que salga de la ciudad será despedazado».
¡Que no quede en ese país nadie que siembre ni coseche! »Cuando Babilonia sea atacada, los que fueron llevados prisioneros huirán de allá y volverán a su país.
»¡No hay otro Dios como yo! ¡No hay quien me pueda desafiar! ¡No hay jefe que se me oponga! Yo atacaré a Babilonia de repente, como ataca el león a su presa. Yo elegiré a su destructor.
»Yo rugiré como un león, y ustedes me obedecerán. Desde Egipto y desde Asiria, sus descendientes volverán a mí; vendrán temblando de miedo, como las aves que vienen del oeste, y yo los llevaré a sus casas para que vuelvan a habitarlas. Yo soy el Dios de Israel, y les juro que así será.
»Yo atacaré a Israel y a Judá con la misma furia de un león. Los agarraré y los haré pedazos, y no habrá quien los salve. Luego los dejaré por un tiempo, y esperaré a que se arrepientan; cuando reconozcan que me han ofendido, se llenarán de angustia y me buscarán.»
Por causa de todo esto, la tierra misma temblará; subirá como el agua del río Nilo, y luego se hundirá por completo, haciendo llorar a sus habitantes.
3 (7) Ese hombre era un ángel, y ya estaba por irse; pero otro ángel vino a su encuentro