La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Jeremías 22:19 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Morirás como los animales: te arrastrarán por todo Jerusalén y te arrojarán fuera de la ciudad”».

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

En sepultura de asno será enterrado, arrastrándole y echándole fuera de las puertas de Jerusalén.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Será enterrado como un burro muerto: ¡arrastrado fuera de Jerusalén y arrojado fuera de las puertas!

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Será enterrado como un burro, lo arrastrarán y lo tirarán fuera de las puertas de Jerusalén.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Lo enterrarán como un asno: Lo arrastrarán y lo tirarán fuera de las puertas de Jerusalem.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Será sepultado como lo es un asno: se le arrastrará y se le tirará fuera de las puertas de Jerusalén.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

En sepultura de asno será enterrado, arrastrándole y echándole fuera de las puertas de Jerusalén.

Ver Capítulo
Otras versiones



Jeremías 22:19
13 Referencias Cruzadas  

Por eso castigaré a tu familia. Voy a hacer que todos los varones de tu familia mueran. No quedará ninguno de ellos con vida en Israel. Así como se barre el estiércol de los animales hasta que no queda nada, así haré desaparecer a tus descendientes.


Joacín comenzó a reinar a los veinticinco años. La capital de su reino fue Jerusalén, y su reinado duró once años. Su madre era de Rumá, y se llamaba Zebudá hija de Pedaías.


Cuando Joacín murió, su hijo Joaquín reinó en su lugar.


Pero cuando fueron a sepultarla, solo encontraron los huesos de su cabeza y de sus pies, y las palmas de sus manos.


Nabucodonosor, rey de Babilonia, peleó contra él, lo encadenó y se lo llevó prisionero a Babilonia.


Podemos vivir cien años, y llegar a tener cien hijos, pero si no disfrutamos de las cosas buenas de la vida, ni tampoco nos entierran como se debe, yo digo que un niño que nace muerto ha tenido mejor suerte que nosotros.


»Les voy a mandar cuatro castigos diferentes: primero, morirán en la guerra; luego los arrastrarán los perros; además, los devorarán las aves del cielo; y finalmente los destrozarán las fieras del campo. Esto lo haré por culpa de Manasés hijo de Ezequías. No me he olvidado de lo que este rey de Judá hizo en Jerusalén. ¡Yo haré que todos los reinos de la tierra se asusten al verlos! Te juro que así será».


Y quiero que sepas, Joacín, que ninguno de tus hijos llegará a ser rey de Judá. Tu cadáver no será enterrado, sino que quedará al aire libre, recibiendo el calor del día y el frío de la noche.


Así que tendrás que ir tú. Irás el día que la gente hace ayuno, y leerás en voz alta todo lo que te he dictado. Son las palabras mismas de Dios. Asegúrate de que te escuchen todos los que viven en Jerusalén, y toda la gente que haya venido al templo desde las otras ciudades de Judá.


”Las naciones vecinas se juntaron con la intención de apresarlo; le tendieron una trampa, y Joaquín cayó en ella.


¡Todos ustedes quedarán tendidos en el campo! Te juro que así lo haré”.