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Isaías 7:12 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Pero Ahaz le respondió: «No pretendo poner a prueba a Dios pidiéndole una señal».

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y respondió Acaz: No pediré, y no tentaré a Jehová.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pero el rey se negó. —No —dijo el rey—. No pondré a prueba al Señor así.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Respondió Ajaz: 'No la pediré, porque no quiero poner a prueba a Yavé.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Pero Acaz respondió: ¡No pediré ni tentaré a YHVH!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Respondió Ajaz: 'No la pediré y así no tentaré a Yahveh'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Pero Acaz respondió: No la pediré, ni tentaré a Jehová.

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Otras versiones



Isaías 7:12
9 Referencias Cruzadas  

Luego Ahaz le ordenó al sacerdote Urías: «Usa el altar que acabas de construir para ofrecer los sacrificios de la mañana, la ofrenda de cereales de la tarde, los sacrificios de animales quemados, y las ofrendas de cereales y de vino de todo el pueblo. Luego rocía ese altar con la sangre de los animales sacrificados. El altar de bronce lo usaré sólo para consultar a Dios».


A pesar de haber sufrido tanto, el rey Ahaz fue aún más desobediente.


«Pídeme que haga un milagro que te sirva de señal. Puede ser algo que suceda en lo más profundo de la tierra, o en lo más alto de los cielos».


Entonces Isaías dijo: «Escuchen ustedes, los de la familia del rey de Judá: ¿No les basta con fastidiar a los hombres que también quieren molestar a Dios?


Y así lo hacen: llegan, se sientan delante de ti, y te prestan atención. Para ellos, tú eres como un cantante de dulce voz, que sabe tocar bien su instrumento musical, y que le canta al amor. Les gusta mucho cómo hablas, pero les gusta más el dinero. Te oyen, pero no hacen lo que les dices.


Bien sabemos que los orgullosos viven felices, y que a los malvados siempre les va bien; nunca les pasa nada malo, ni siquiera cuando ofenden a Dios y lo ponen a prueba”».


—¿Por qué se pusieron de acuerdo para engañar al Espíritu del Señor? Mira, ahí vienen los muchachos que acaban de enterrar a tu esposo, y ellos mismos te enterrarán a ti.


No tratemos de ver cuánto podemos pecar sin que Cristo nos castigue. Algunos del pueblo lo hicieron, y murieron mordidos por serpientes.