Isaías 7:13 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual13 Entonces Isaías dijo: «Escuchen ustedes, los de la familia del rey de Judá: ¿No les basta con fastidiar a los hombres que también quieren molestar a Dios? Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196013 Dijo entonces Isaías: Oíd ahora, casa de David. ¿Os es poco el ser molestos a los hombres, sino que también lo seáis a mi Dios? Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente13 Entonces Isaías le dijo: —¡Escuchen bien, ustedes de la familia real de David! ¿Acaso no les basta con agotar la paciencia humana? ¿También tienen que agotar la paciencia de mi Dios? Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)13 Entonces Isaías dijo: '¡Oigan, herederos de David! ¿No les basta molestar a todos, que también quieren cansar a mi Dios?' Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion13 Dijo° entonces: Oye ahora heredero de David: ¿Os es poco el ser molestos a los hombres, Para que también lo seáis a mi Dios? Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197513 Entonces replicó Isaías: 'Escuchad, casa de David: ¿os parece poca cosa cansar a los hombres, que cansáis también a mi Dios? Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)13 Entonces él dijo: Oíd ahora, oh casa de David. ¿Os es poco el ser molestos a los hombres, sino que también lo seáis a mi Dios? Ver Capítulo |
Pero llegó el momento en que Dios ya no aguantó más. Y no aguantó, por la forma en que ustedes actuaban y por las cosas asquerosas que hacían. Por eso su país se convirtió en un desierto horrible, en un montón de ruinas donde nadie vive. La ciudad es un ejemplo de maldición para todos sus vecinos. ¡Y esto es así, hasta el momento de escribir esto!
Bastante daño nos has hecho con sacarnos de un país en donde siempre había abundancia de alimentos como lo era Egipto. Tú prometiste llevarnos a un territorio con muchos campos y muchas viñas, en donde siempre habría abundancia de alimentos. ¡Pero solo nos trajiste a morir a un desierto donde no hay nada bueno! ¿Y aun así quieres que te obedezcamos y te sigamos? ¿Crees que estamos ciegos? ¡No queremos verte, ni hablarte!»