A gritos pedían ayuda, pero nadie fue a salvarlos. Hasta de ti pedían ayuda, pero tampoco tú los salvaste.
Isaías 17:7 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual En ese día, los israelitas se arrepentirán y volverán a confiar en su creador, el Dios santo de Israel. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 En aquel día mirará el hombre a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces, por fin el pueblo buscará a su Creador y volverá los ojos al Santo de Israel. Biblia Católica (Latinoamericana) Por ese entonces, el hombre mirará a su Creador y volverá sus ojos al Santo de Israel. La Biblia Textual 3a Edicion Aquel día el hombre mirará a su Hacedor, Sus ojos contemplarán al Santo de Israel. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Aquel día mirará el hombre a su Hacedor y sus ojos verán al Santo de Israel. Biblia Reina Valera Gómez (2023) En aquel día mirará el hombre a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel. |
A gritos pedían ayuda, pero nadie fue a salvarlos. Hasta de ti pedían ayuda, pero tampoco tú los salvaste.
Cuando terminó la celebración, todos los israelitas fueron a las ciudades de Judá, y a los territorios de las tribus de Benjamín, Efraín y Manasés, y destrozaron las imágenes que la gente adoraba. También destruyeron las imágenes de la diosa Astarté, y los pequeños templos de las colinas. No descansaron hasta acabar con todo eso. Luego regresaron a sus ciudades, cada uno a su hogar.
y llenaron un tanque que construyeron entre las dos murallas. Pero no se dieron cuenta de que fue Dios quien había planeado ese ataque desde hacía mucho tiempo.
Los que estaban confundidos aprenderán a ser sabios; ¡hasta los más testarudos aceptarán mis enseñanzas!»
Después de esto, se arrepentirán. Cuando llegue el tiempo del fin, volverán a obedecer a Dios y pedirán sus bendiciones, y también seguirán el ejemplo del rey David.
Entonces los israelitas dijeron: «¡Volvamos a Dios! Aunque él nos ha castigado mucho, también nos dará su perdón.
Yo, por mi parte, pondré mi confianza en Dios. Él es mi salvador, y sé que habrá de escucharme.