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Isaías 14:17 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

No, este no puede ser el hombre que convertía todo en un desierto, que destruía las ciudades, y que no liberaba a los prisioneros”.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

¿Es este el que destruyó el mundo y lo convirtió en una tierra baldía? ¿Es este el rey que demolía las grandes ciudades del mundo y no tenía compasión de sus prisioneros?”.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

que convertía al mundo en un desierto, que destruía las ciudades y nunca abría la cárcel a sus presos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Que convirtió el mundo en un desierto, Que asoló sus ciudades, Y a sus presos nunca abrió la cárcel?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

hacía del mundo un desierto, destruía sus ciudades, mantenía cautivos a sus prisioneros?'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

que puso al mundo como un desierto, que asoló sus ciudades; que a sus presos nunca abrió la cárcel?

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Otras versiones



Isaías 14:17
14 Referencias Cruzadas  

Los que te vuelven a ver se quedan mirándote y con asombro dicen: “¿Es este el hombre que hacía temblar a la tierra? ¿Es este el hombre que derrotaba a las naciones?


»Cuando los reyes de la tierra mueren, son enterrados en hermosas tumbas. A ti, en cambio, no te enterrarán con honores porque arruinaste a tu país y masacraste a tu pueblo. Tu cadáver quedará tirado en el suelo, y será pisoteado como basura. Luego lo arrojarán a la zanja donde tiran a los que mueren en batalla. »¡Nadie se acordará de tus descendientes porque fuiste un malvado!


Yo hice triunfar a Ciro, el rey de Persia, y ahora lo ayudaré en todo para que reconstruya Jerusalén, que es mi ciudad. ”Ciro pondrá en libertad a los israelitas que viven como esclavos en el país de Babilonia; los liberará sin pedirles nada a cambio”».


¡Pero en realidad no es así! »El ayuno que a mí me agrada es que liberen a los presos encadenados injustamente, es que liberen a los esclavos, es que dejen en libertad a los maltratados y que acaben con toda injusticia;


Las ciudades de tu pueblo elegido son ahora un desierto; Jerusalén está en ruinas, completamente destruida.


»Ustedes los babilonios han tratado muy mal al pueblo de Israel y de Judá. Los han hecho prisioneros y no quieren dejarlos libres.


»Mi castigo contra ellos será muy duro. De norte a sur, y desde Riblá hasta el desierto, todo el país quedará en ruinas. Entonces reconocerán que yo soy el Dios de Israel».


Ese ejército es como el fuego, que quema todo lo que encuentra: antes de su llegada, la tierra es un paraíso; después de su llegada, la tierra queda hecha un desierto. ¡No hay nada que se le escape!


Para ellos solo vale su ley y solo importa su honor; ¡son un pueblo terrible!