A José le fue muy bien allí, en la casa de su amo egipcio, pues Dios estaba con él.
Éxodo 18:19 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Escucha mi consejo, y que Dios te ayude. Tú debes presentarte ante Dios en representación del pueblo, y pedirle la solución de los problemas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Ahora escúchame y déjame darte un consejo, y que Dios esté contigo. Tú debes seguir siendo el representante del pueblo ante Dios, presentándole los conflictos. Biblia Católica (Latinoamericana) Ahora escúchame, te voy a dar un consejo, y Dios estará contigo.
Tú serás para el pueblo el representante de Dios, y le llevarás sus problemas. La Biblia Textual 3a Edicion Oye ahora mi voz, te aconsejaré, y ’Elohim sea contigo. Representa° tú al pueblo ante ’Elohim, y lleva tú los asuntos ante ’Elohim. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Escúchame, pues, ahora: voy a darte un consejo y Dios estará contigo. Sé tú el representante del pueblo ante Dios y preséntale a él los asuntos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Escucha ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Sé tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. |
A José le fue muy bien allí, en la casa de su amo egipcio, pues Dios estaba con él.
Sabía también que las palabras de Su Majestad me calmarían, porque usted es como un ángel de Dios: ¡siempre sabe lo que se debe hacer! ¡Que Dios lo bendiga!
Moisés le contestó: —Los israelitas vienen a verme cuando alguno de ellos tiene problemas con otras personas. Vienen aquí y me lo cuentan todo, para que Dios diga quién tiene la razón. Yo les doy a conocer la decisión de Dios, y les enseño sus mandamientos y sus leyes.
Al pueblo debes enseñarle los mandamientos de Dios, y enseñarle también a comportarse y a cumplir sus obligaciones.
Luego fueron a decirle a Moisés: —Es mejor que seas tú quien nos hable. Dinos qué debemos hacer, y te obedeceremos. Si Dios nos habla, podríamos morir.
Dios le dijo: —¡Moisés, yo estaré contigo en todo momento! Y para que sepas que yo soy quien te envía, voy a darte una señal: Después de que hayas sacado a los israelitas, todos ustedes me adorarán en este mismo lugar.
Anda, ponte en marcha a Egipto, que yo te ayudaré a que hables bien, y te enseñaré lo que debes decir.
Educa al sabio, y aumentará su sabiduría; enséñale algo al justo, y aumentará su saber.
Enséñenles a obedecer todo lo que yo les he enseñado. Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo.»
Moisés continuó diciendo: «Cuando vayan a la guerra, no tengan miedo. Aunque el enemigo sea muy fuerte y numeroso, y tenga muchos caballos y carros de combate, nosotros contamos con nuestro Dios, que nos libró de Egipto.
Yo serví de intermediario entre Dios y ustedes para comunicarles el mensaje de Dios, pues todos tenían miedo del fuego. Por eso no subieron al monte. Allí Dios dijo:
»Yo te pido que seas fuerte y valiente, que no te desanimes ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas.