La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Efesios 4:19 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Han perdido la vergüenza, se han entregado totalmente a los vicios, y hacen toda clase de indecencias.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Han perdido la vergüenza. Viven para los placeres sensuales y practican con gusto toda clase de impureza.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Después de perder el sentido moral se han dejado llevar por el libertinaje y buscan con avidez toda clase de inmoralidad.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

los cuales, después que llegaron a ser insensibles, se entregaron a sí mismos a la sensualidad, para practicar con avidez toda clase de impureza.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

los cuales, perdido ya todo sentido de la moralidad, se entregaron a la disolución hasta realizar con frenesí toda clase de impureza.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

los cuales habiendo perdido toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para con avidez cometer toda clase de impureza.

Ver Capítulo
Otras versiones



Efesios 4:19
13 Referencias Cruzadas  

»Ustedes, jefes de mi pueblo, son como perros hambrientos que nunca se llenan. Son gente que no entiende nada, cada uno va por su camino, siempre detrás de sus ganancias.


Ahora les pido, de parte del Señor Jesús, que ya no vivan como los que no conocen a Dios, pues ellos viven de acuerdo con sus tontas ideas.


Por eso, den muerte a todos sus malos deseos; no tengan relaciones sexuales prohibidas, no sean indecentes, dominen sus malos deseos, y no busquen amontonar dinero, pues es lo mismo que adorar a dioses falsos.


Le harán caso a gente hipócrita y mentirosa, incapaz de sentir vergüenza de nada.


Por mucho tiempo ustedes vivieron haciendo lo mismo que hacen los que no creen en Dios. Tenían vicios y malos deseos, se emborrachaban, participaban en fiestas escandalosas y, lo más terrible de todo, adoraban ídolos.


Así, esas personas demuestran la verdad del dicho: «El perro vuelve a su vómito», y también la verdad de este otro: «El cerdo recién bañado vuelve a revolcarse en el lodo».


¡Pobre gente! Se portan como Caín. Y por el afán de ganar dinero, cometen el mismo error que cometió Balaam. Son tan rebeldes que morirán como murió Coré.


»En todos los países siguieron su ejemplo y adoraron dioses falsos. Lo mismo hicieron los reyes de la tierra. »Los comerciantes del mundo se hicieron ricos, pues ella les compró de todo para satisfacer sus malos deseos.»