porque debemos ir a Betel para presentarnos ante Dios. Allá construiré un altar, para darle gracias, pues cuando estuve en problemas, él me ayudó. Por dondequiera que he andado, Dios siempre ha estado conmigo».
Abdías 1:14 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual No debiste quedarte donde se cruzan los caminos para matar allí a los que huían, ni debiste haberlos entregado en manos de sus enemigos cuando ya no sabían qué hacer. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Tampoco debiste haberte parado en las encrucijadas para matar a los que de ellos escapasen; ni debiste haber entregado a los que quedaban en el día de angustia. Biblia Nueva Traducción Viviente No debiste pararte en la encrucijada para matar a los que intentaban escapar. No debiste capturar y entregar a los sobrevivientes en su terrible tiempo de angustia. Biblia Católica (Latinoamericana) No te pongas en la cruzada para matar a los que huyen, ni entregues a los sobrevivientes en el día de su angustia. La Biblia Textual 3a Edicion Ni aguardes en las encrucijadas para asesinar a sus fugitivos, Ni entregues a sus supervivientes en el día de la angustia. Biblia Serafín de Ausejo 1975 No te apostes en la encrucijada, para exterminar a sus fugitivos; no entregues a sus evadidos en el día de su angustia. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Tampoco debiste haberte parado en las encrucijadas, para matar a los que de ellos escapasen; ni debiste tú haber entregado a los que quedaban en el día de angustia. |
porque debemos ir a Betel para presentarnos ante Dios. Allá construiré un altar, para darle gracias, pues cuando estuve en problemas, él me ayudó. Por dondequiera que he andado, Dios siempre ha estado conmigo».
Vienen con este mensaje para los habitantes de Jerusalén: “¡Necesitamos protección! Necesitamos un lugar para escondernos. No nos entreguen en manos del enemigo destructor”. »Cuando el enemigo se vaya de Moab y terminen la guerra y la destrucción,
y le dijeron al profeta: —El rey Ezequías dice que hoy es un día de luto, de castigo y de vergüenza. Ya hemos perdido las fuerzas; estamos completamente desanimados.
Viene un día terrible, como nunca ha habido otro. Cuando llegue ese día, mi pueblo sufrirá muchísimo, pero al final lo salvaré; romperé las cadenas de su esclavitud, lo libraré del poder que lo domina, y nunca más volverá a ser esclavo de extranjeros. ¡Les juro que así lo haré!
El Dios de Israel ha dicho: «Ustedes, habitantes de Gaza, han llegado al colmo de la maldad. Por eso, ¡no los perdonaré! Tomaron presos pueblos enteros, y en Edom los vendieron como esclavos.
El Dios de Israel ha dicho: «Ustedes, habitantes de Tiro, han llegado al colmo de la maldad. Por eso, ¡no los perdonaré! Tomaron presos pueblos enteros y en Edom los vendieron como esclavos; ¡no respetaron el pacto de hermanos que habían hecho con esos pueblos!
»No debiste haberte alegrado cuando tus hermanos sufrían; no debiste haberte reído cuando Judá estaba en ruinas; no debiste burlarte de ellos cuando estaban angustiados;
Vayan por las calles, e inviten a todos los que encuentren para que vengan a la fiesta de bodas.”