Entonces le dijo a Salomón: «Todo lo que escuché en mi país acerca de lo que has hecho y de lo sabio que eres, es cierto.
1 Reyes 10:7 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Yo no lo creía, pero ahora lo he visto con mis propios ojos, y sé que es verdad. En realidad, no me habían contado ni siquiera la mitad. ¡Eres más sabio y rico de lo que yo había escuchado! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 pero yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad; es mayor tu sabiduría y bien, que la fama que yo había oído. Biblia Nueva Traducción Viviente Yo no creía lo que se dijo hasta que llegué aquí y lo vi con mis propios ojos. De hecho, ¡lo que había oído no refleja ni la mitad! Tu sabiduría y prosperidad superan ampliamente lo que me habían dicho. Biblia Católica (Latinoamericana) No creía lo que se decía sin antes verlo con mis propios ojos, pero es un hecho que no me habían dicho ni la mitad. Tú superas en sabiduría y en gloria lo que tu fama me había transmitido. La Biblia Textual 3a Edicion Y no creía lo que me decían hasta que vine, y mis ojos lo han visto, y he aquí no se me había contado ni la mitad: en sabiduría y bienes tú superas la fama que había oído. Biblia Serafín de Ausejo 1975 No daba crédito yo a lo que se decía hasta que he venido y lo he visto con mis propios ojos. En realidad, no me dijeron ni la mitad, porque tu sabiduría y tu prosperidad sobrepasan la fama que había llegado a mis oídos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) mas yo no creía lo que me decían, hasta que he venido y mis ojos lo han visto, y he aquí, que ni la mitad me había sido dicha; tu sabiduría y prosperidad exceden la fama que yo había oído. |
Entonces le dijo a Salomón: «Todo lo que escuché en mi país acerca de lo que has hecho y de lo sabio que eres, es cierto.
¡Qué felices deben ser tus esposas! ¡Y qué contentos deben estar todos tus servidores, pues siempre cuentan con tus sabios consejos!
9 (10) Dios mío, Dios mío, en tu templo nos ponemos a pensar en la grandeza de tu amor.
»Jamás se ha escuchado ni se ha visto que otro dios haya hecho grandes milagros a favor de los que en él confían.
¡Qué maravilloso será ver a los muchachos y a las muchachas alegres, fuertes y bien alimentados!»
Pero ellos no creyeron que Jesús estuviera vivo ni que María lo hubiera visto.
Como dice la Biblia: «Para aquellos que lo aman, Dios ha preparado cosas que nadie jamás pudo ver, ni escuchar ni imaginar.»
Queridos hermanos, ¡nosotros ya somos hijos de Dios! Y aunque todavía no sabemos cómo seremos en el futuro, sí sabemos que, cuando Jesucristo aparezca otra vez, nos pareceremos a él, porque lo veremos como él es en realidad.