Si obras bien, ¿no serás enaltecido? Pero si no obras bien, el pecado acecha a la puerta, y su concupiscencia va contra ti, pero tú has de dominarla.
Romanos 6:12 - La Biblia Textual 3a Edicion No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que obedezcáis a sus concupiscencias;° Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; Biblia Nueva Traducción Viviente No permitan que el pecado controle la manera en que viven; no caigan ante los deseos pecaminosos. Biblia Católica (Latinoamericana) No dejen que el pecado tenga poder sobre este cuerpo -¡es un muerto!- y no obedezcan a sus deseos. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Por consiguiente, no reine ya el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que cedáis a sus malos deseos, Biblia Reina Valera Gómez (2023) No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias; Biblia Traducción en Lenguaje Actual Así que no dejen que el pecado los gobierne, ni que los obligue a obedecer los malos deseos de su cuerpo. |
Si obras bien, ¿no serás enaltecido? Pero si no obras bien, el pecado acecha a la puerta, y su concupiscencia va contra ti, pero tú has de dominarla.
Aparta también a tu siervo de las soberbias, Que no se enseñoreen de mí. Entonces seré íntegro, Y quedaré absuelto de gran transgresión.
Pero si no expulsáis de delante de vosotros a los habitantes del país, sucederá que los que de ellos hayáis dejado vendrán a ser como aguijones en vuestros ojos y como espinas en vuestros costados, y os acosarán en la tierra donde habitéis,
Sino vestíos del Señor Jesús, el Mesías, y no proveáis para satisfacer los malos deseos de la carne.
pero ira y enojo a los que, por egoísmo, desobedecen a la verdad y son persuadidos por la injusticia;
para que así como reinó el pecado para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna, mediante Jesús el Mesías, Señor nuestro.
Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros, pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
¿Acaso no sabéis que a quien os presentáis como siervos para obedecerle, siervos sois de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?
Y si el Espíritu del que levantó de los muertos a Jesús vive en vosotros, el que levantó al Mesías° de los muertos vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que vive en vosotros.
Porque si vivís conforme a la carne, estáis a punto de morir;° pero si por el espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Porque nosotros, los que vivimos, somos entregados constantemente a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal.
Porque los que aún estamos en este tabernáculo, gemimos con angustia, por cuanto no queremos ser desvestidos, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
Digo, pues: Andad en el espíritu,° y no satisfagáis los deseos apasionados de la carne.
Pues los que son del Mesías crucificaron la carne con las pasiones y deseos.
Entre ellos también vivimos todos nosotros en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad° de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás;
En cuanto a la antigua manera de vivir, despojaos del viejo hombre,° que está corrompido por los deseos engañosos,
y YHVH tu Dios las haya entregado ante ti, y las hayas derrotado, ciertamente las dedicarás al exterminio. No concertarás pacto con ellas, ni tendrás compasión de ellas.
no con pasión de concupiscencia, como los gentiles, que no conocen° a Dios,
Huye de las pasiones juveniles, sigue en pos° de la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón puro invocan al Señor.
enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, vivamos sobria, justa y piadosamente en el mundo presente,
Porque nosotros también éramos en otro tiempo necios, desobedientes, extraviados, esclavizados por pasiones y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y aborreciéndonos unos a otros.
como hijos obedientes, no amoldándoos a las antiguas pasiones° que teníais cuando estabais° en vuestra ignorancia;
Amados, os ruego, como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,
Éstos son murmuradores, quejumbrosos, que viven según sus propias pasiones; y su boca profiere palabras arrogantes, adulando a personas° por motivos de interés.
pues os decían: En el tiempo final habrá burladores,° que vivirán° según sus propias pasiones impías.
Por lo cual he dicho: No los expulsaré de delante de vosotros, sino que os serán espinas° en vuestros costados, y sus dioses serán trampa para vosotros.