Él respondiendo, dijo: Porque a vosotros ha sido dado a conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no ha sido dado.
Marcos 10:40 - La Biblia Textual 3a Edicion pero el sentarse a mi derecha o izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes° ha sido preparado. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado. Biblia Nueva Traducción Viviente pero no me corresponde a mí decir quién se sentará a mi derecha o a mi izquierda. Dios preparó esos lugares para quienes él ha escogido. Biblia Católica (Latinoamericana) pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde a mí el concederlo; eso ha sido preparado para otros. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo; eso es para aquellos a quienes está reservado'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no es mío darlo, sino que será dado a aquellos para quienes está preparado. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero solo Dios decide quiénes serán los más importantes en mi reino. Eso no lo decido yo. |
Él respondiendo, dijo: Porque a vosotros ha sido dado a conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no ha sido dado.
Les dice: A la verdad, de mi copa beberéis;° pero el sentarse a mi derecha e° izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes ha sido preparado por mi Padre.
Entonces dirá el Rey a los de su derecha: ¡Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo!
así como le diste potestad sobre toda carne, para que a todos los que le diste, a ésos les dé vida eterna.
Padre, aquello° que me has dado, quiero que donde Yo estoy, también ellos estén conmigo, para que contemplen mi gloria que me has dado, porque me amaste antes de la fundación del mundo.
Les dijo: No os toca a vosotros° saber los tiempos o las épocas que el Padre puso en su sola potestad,
pero anhelaban una mejor, esta es, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos, pues les preparó una ciudad.