Y murió Sara en Quiriat-Arba, que es Hebrón, en tierra de Canaán, y acudió Abraham para hacer duelo por Sara y llorar por ella.
Josué 10:3 - La Biblia Textual 3a Edicion Entonces Adonisedec rey de Jerusalem envió a decir a Oham rey de Hebrón, a Piream rey de Jerimot, a Jafía rey de Laquis y a Debir rey de Eglón: Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Por lo cual Adonisedec rey de Jerusalén envió a Hoham rey de Hebrón, a Piream rey de Jarmut, a Jafía rey de Laquis y a Debir rey de Eglón, diciendo: Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces Adonisedec, rey de Jerusalén, envió mensajeros a varios otros reyes: a Hoham, rey de Hebrón, a Piream, rey de Jarmut, a Jafía, rey de Laquis y a Debir, rey de Eglón. Biblia Católica (Latinoamericana) Por eso Adoni-Sedec, rey de Jerusalén, mandó a decir a Oham, rey de Hebrón, a Piream, rey de Jarmut, a Jafia, rey de Laquis, y a Debir, rey de Eglón: Biblia Serafín de Ausejo 1975 Adonisedec, rey de Jerusalén, envió el siguiente mensaje a Hohán, rey de Hebrón, a Pirán, rey de Yarmut, a Yafía, rey de Laquis, y a Debir, rey de Eglón: Biblia Reina Valera Gómez (2023) Envió pues a decir Adonisedec, rey de Jerusalén, a Oham, rey de Hebrón, y a Piream, rey de Jarmut, y a Jafía, rey de Laquis, y a Debir, rey de Eglón: Biblia Traducción en Lenguaje Actual Así que Adonisédec envió un mensaje a los reyes Hoham, Piram, Jafía y Debir. Estos eran los reyes de Hebrón, Jarmut, Laquis y Eglón. El mensaje decía: |
Y murió Sara en Quiriat-Arba, que es Hebrón, en tierra de Canaán, y acudió Abraham para hacer duelo por Sara y llorar por ella.
Y él le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo se encuentra el rebaño, y tráeme un informe. Así lo envió desde el valle de Hebrón, y llegó a Siquem.
Y el número de días que David fue rey en Hebrón sobre la casa de Judá fue de siete años y seis meses.
Entonces Ezequías rey de Judá envió a decir al rey de Asiria en Laquis: Me he equivocado;° retírate de mí, y aceptaré lo que me impongas. Y el rey de Asiria impuso a Ezequías rey de Judá trescientos talentos de plata y treinta talentos de oro.
Después el rey de Asiria envió desde Laquis a Jerusalem, al Tartán, al Rabsaris y al Rabsaces° con un gran ejército contra el rey Ezequías. Y subieron y llegaron a Jerusalem. Y cuando subieron, llegaron y se apostaron junto al acueducto del estanque superior, que está camino del Campo del Lavador.
cuando el ejército del rey de Babilonia peleaba contra Jerusalem y contra el resto de las ciudades de Judá: Laquis y Azeca, las dos ciudades fortificadas de Judá que aún subsistían.
¡Uncid los carros a raudos corceles, oh moradores de Laquis! Allí comenzó el pecado de Sión, Allí se hallaron las rebeliones de Israel.
Y remontaron el Neguev y llegaron hasta Hebrón, donde estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac° (Hebrón había sido edificada siete años antes que Zoán, en Egipto).
Sucedió también que cuando Adonisedec, rey de Jerusalem, oyó que Josué había conquistado Hai y la había dedicado al exterminio, haciendo con Hai y su rey como había hecho con Jericó y su rey, y que los habitantes de Gabaón habían hecho la paz con Israel y estaban ya en medio de ellos,
Y lo hicieron así, y le sacaron de la cueva a los cinco reyes: al rey de Jerusalem, al rey de Hebrón, al rey de Jerimot, al rey de Laquis, y al rey de Eglón.
Luego Josué pasó de Laquis a Eglón, y todo Israel con él, asentaron campamento cerca de ella, e hicieron guerra contra ella.
Así pues, los cinco reyes del amorreo, es decir, el rey de Jerusalem, el rey de Hebrón, el rey de Jerimot, el rey de Laquis y el rey de Eglón, se reunieron y subieron, ellos con todos sus ejércitos, y acamparon frente a Gabaón, e hicieron guerra contra ella.
Ahora bien, el nombre de Hebrón en tiempo pasado había sido Quiriat-Arba, pues Arba° había sido el hombre más grande entre los anaceos. Entonces la tierra tuvo reposo de la guerra.
Pero los hijos de Judá no pudieron expulsar a los jebuseos que habitaban en Jerusalem. Y así los jebuseos habitan con los hijos de Judá en Jerusalem hasta el día de hoy.°
Sela, Elef, Jebús (que es Jerusalem), Gibeat y Quiriat: catorce ciudades con sus aldeas. Tal es la heredad de los hijos de Benjamín conforme a sus familias.