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Josué 10:3 - Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Por eso Adoni-Sedec, rey de Jerusalén, mandó a decir a Oham, rey de Hebrón, a Piream, rey de Jarmut, a Jafia, rey de Laquis, y a Debir, rey de Eglón:

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Por lo cual Adonisedec rey de Jerusalén envió a Hoham rey de Hebrón, a Piream rey de Jarmut, a Jafía rey de Laquis y a Debir rey de Eglón, diciendo:

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Entonces Adonisedec, rey de Jerusalén, envió mensajeros a varios otros reyes: a Hoham, rey de Hebrón, a Piream, rey de Jarmut, a Jafía, rey de Laquis y a Debir, rey de Eglón.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Entonces Adonisedec rey de Jerusalem envió a decir a Oham rey de Hebrón, a Piream rey de Jerimot, a Jafía rey de Laquis y a Debir rey de Eglón:

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Adonisedec, rey de Jerusalén, envió el siguiente mensaje a Hohán, rey de Hebrón, a Pirán, rey de Yarmut, a Yafía, rey de Laquis, y a Debir, rey de Eglón:

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Envió pues a decir Adonisedec, rey de Jerusalén, a Oham, rey de Hebrón, y a Piream, rey de Jarmut, y a Jafía, rey de Laquis, y a Debir, rey de Eglón:

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 Así que Adonisédec envió un mensaje a los reyes Hoham, Piram, Jafía y Debir. Estos eran los reyes de Hebrón, Jarmut, Laquis y Eglón. El mensaje decía:

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Josué 10:3
19 Referencias Cruzadas  

en la ciudad de Kiriat-Arbe -o sea, Hebrón-, en el país de Canaán. Abrahán hizo duelo por ella y la lloró.


Su padre le dijo: 'Anda a ver cómo está el rebaño y cómo se encuentran tus hermanos, y ven después a contármelo. Lo envió, pues, desde el valle de Hebrón, y José fue a Siquem.


David reinó en Hebrón siete años y seis meses sobre la casa de Judá.


Entonces Ezequías rey de Judá mandó este mensaje al rey de Asur, que estaba en Laquis: '¡Me he portado mal! Aléjate de mí y haré lo que me pidas'. El rey de Asur exigió a Ezequías rey de Judá trecientos talentos de plata y treinta talentos de oro.


Desde Laquis el rey de Asur mandó a Jerusalén donde el rey Ezequías a su comandante en jefe, a su gran eunuco y a su copero mayor junto con una numerosa tropa; caminaron y llegaron a Jerusalén. Se detuvieron cerca del canal de la piscina superior que está junto al camino del campo del Batanero'


mientras el ejército del rey de Babilonia atacaba a Jerusalén y a las ciudades de Judá que aún quedaban, a saber Laquis y Azecá, que eran las únicas que todavía resistían de todas las ciudades de Judá, pues eran ciudades fortificadas.


Prepara el carro con sus caballos, tú que vives en Laquis, pues por tu culpa empezó a pecar la hija de Sión, ya que tú le enseñaste el mal que se cometía en Israel.


Subieron por el Negueb y llegaron a Hebrón, donde se encontraban Ahimán, Chechai y Talmai, de la raza de los anaquim. Hebrón había sido fundada siete años antes que la ciudad de Tanis, en Egipto.


Adoni-Sedec, rey de Jerusalén, supo que Josué se había apoderado de Aí y que la había condenado al anatema: había tratado a Aí y a su rey como lo había hecho con Jericó y su rey. Supo también que los habitantes de Gabaón, que vivían en medio de los israelitas, habían hecho la paz con ellos,


Sacaron pues de la cueva a los cinco reyes: al rey de Jerusalén, al rey de Hebrón, al rey de Jarmut, al rey de Laquis y al rey de Eglón.


Josué, a la cabeza de todo Israel, pasó de Laquis a Eglón. Instalaron su campamento frente a la ciudad y la atacaron.


Se reunieron pues los cinco reyes de los amoreos y salieron de campaña con todo su ejército: el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquis y el rey de Eglón. Acamparon frente a Gabaón para atacar la ciudad.


Hebrón se llamaba antes Quiriat-Arba (esa Arba era el hombre famoso de los anaquim); y con esto el país descansó de las guerras.


Umta, Quiriat-Arba (actualmente Hebrón) y Sior: nueve ciudades y sus aldeas.


Los hijos de Judá no pudieron echar a los jebuseos que vivían en Jerusalén, por eso los jebuseos viven hasta el día de hoy en Jerusalén al lado de los hijos de Judá.


Sela-ha-Elef, el Jebuseo (esto es Jerusalén), Guibea y Quiriat: catorce ciudades y sus aldeas. Esa era la parte de la herencia de los clanes de Benjamín.


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