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Josué 18:28 - La Biblia Textual 3a Edicion

28 Sela, Elef, Jebús (que es Jerusalem), Gibeat y Quiriat: catorce ciudades con sus aldeas. Tal es la heredad de los hijos de Benjamín conforme a sus familias.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

28 Zela, Elef, Jebús (que es Jerusalén), Gabaa y Quiriat; catorce ciudades con sus aldeas. Esta es la heredad de los hijos de Benjamín conforme a sus familias.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

28 Zela, Elef, la ciudad jebusea (es decir, Jerusalén), Guibeá y Quiriat-jearim; catorce ciudades con sus aldeas vecinas. Esa fue la tierra asignada a los clanes de la tribu de Benjamín para que fuera su hogar.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

28 Sela-ha-Elef, el Jebuseo (esto es Jerusalén), Guibea y Quiriat: catorce ciudades y sus aldeas. Esa era la parte de la herencia de los clanes de Benjamín.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

28 Sela Haalef, Yebús (que es Jerusalén), Guibeá y Quiriat: catorce ciudades con sus aldeas. Ésta era la heredad de hijos de Benjamín, según sus clanes.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

28 Sela, Elef, Jebús, que es Jerusalén, Gibeat y Quiriat; catorce ciudades con sus aldeas. Esta es la heredad de los hijos de Benjamín, conforme a sus familias.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

28 Selá, Élef, Guibeá, Quiriat y Jebús, que después se llamó Jerusalén. Este es el territorio que fue entregado a la tribu de Benjamín.

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Josué 18:28
22 Referencias Cruzadas  

los sepultaron con los huesos de Saúl y de su hijo Jonatán en tierra de Benjamín, en Zela, en el sepulcro de su padre Cis, haciéndose todo lo que el rey había ordenado. Después de eso, ’Elohim quedó aplacado respecto a la tierra.


Heleb ben Baana, netofatita; Itai ben Ribai, de Gabaa de los hijos de Benjamín;


Y marchó el rey con sus hombres a Jerusalem contra los jebuseos que habitaban en aquella tierra, los cuales habían hablado a David diciendo: No podrás entrar acá, pues hasta los ciegos y los cojos te rechazarían gritando: ¡David no entrará acá!


Y en aquel día dijo David: Todo el que quiera herir a los jebuseos, suba por el acueducto y llegue a los cojos y a los ciegos,° a los cuales el alma de David aborrece, por cuanto el ciego y el cojo dijeron: ¡No entrará en la casa!°


Éstos fueron jefes principales de familias por sus linajes, y habitaron en Jerusalem.


Pasa el vado y pernoctan en Geba, Alarmada está Ramá, Gabaa de Saúl ha huido.


¡Huid de Jerusalem, Oh hijos de Benjamín! ¡Soplad el shofar en Tecoa; Alzad señal sobre Bet-haquerem, Porque una calamidad, Una gran destrucción se asoma del norte!


Del tiempo de Gabaa arranca el pecado de Israel. Allí se enfrentaron a mí. ¿No los sorprenderá en Gabaa la guerra?°


Hijos de Benjamín por sus familias: de Bela, la familia del belaíta, de Asbel, la familia del asbelita, y de Aquiram, la familia del aquiramita.


A los más numerosos les aumentarás su heredad, y a los menos numerosos les disminuirás su heredad. A cada uno se le dará su heredad conforme a los empadronados.


Y os apropiaréis de la tierra echando suertes entre vuestras familias. Al grande aumentaréis su posesión, y al pequeño disminuiréis su posesión. Aquello que le toque en suerte a cada uno, suyo será. Tomaréis posesión según las tribus de vuestros padres.


Pero los hijos de Judá no pudieron expulsar a los jebuseos que habitaban en Jerusalem. Y así los jebuseos habitan con los hijos de Judá en Jerusalem hasta el día de hoy.°


El confín subía por el valle del hijo de Hinom, en el lado sur de donde estaban los jebuseos (esto es, Jerusalem), y el linde subía a la cumbre del monte que está delante del valle de Hinom hacia el occidente, en el extremo del valle de Refaim, al norte.


Este límite bajaba después al extremo de la serranía que está frente al valle del hijo de Hinom, en el valle de Refaim, hacia el norte, luego bajaba al valle de Hinom, al lado del jebuseo, al sur, y de allí descendía a En-Roguel.


La segunda suerte salió para Simeón, a la tribu de los hijos de Simeón conforme a sus familias. Y su heredad estaba en medio de la heredad de los hijos de Judá.


En cambio, los hijos de Benjamín no expulsaron a los jebuseos que habitaban en Jerusalem, y así los jebuseos continúan morando en Jerusalem con los benjamitas hasta hoy.°


Pero el hombre no aceptó pasar allí la noche, sino que se levantó y poniéndose en camino llegó hasta el frente de Jebus (la cual es Jerusalem), teniendo consigo su yunta de asnos enalbardados y su concubina.


Y Saúl fue también a su casa en Gabaa, y con él fueron los hombres de valor, cuyos corazones había tocado ’Elohim.


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