Pero oía las palabras de los hijos de Labán, diciendo: Jacob ha tomado todo lo de nuestro padre, y toda esta riqueza la ha hecho con lo que era de nuestro padre.
Job 31:24 - La Biblia Textual 3a Edicion Si puse en el oro mi confianza, Y al metal precioso dije: Tú eres° mi esperanza; Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Si puse en el oro mi esperanza, Y dije al oro: Mi confianza eres tú; Biblia Nueva Traducción Viviente »¿He puesto mi confianza en el dinero o me he sentido seguro a causa de mi oro? Biblia Católica (Latinoamericana) No he puesto en el oro mi confianza,
ni he exclamado: 'Tú eres mi apoyo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo no puse en el oro mi confianza ni llamé al oro fino: mi seguridad. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Si puse en el oro mi esperanza, y dije al oro: Mi confianza eres tú; Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Jamás he puesto mi confianza en el poder de las riquezas; |
Pero oía las palabras de los hijos de Labán, diciendo: Jacob ha tomado todo lo de nuestro padre, y toda esta riqueza la ha hecho con lo que era de nuestro padre.
¡Ved al hombre que no puso a ’Elohim como su baluarte, Sino que confió en sus muchas riquezas y se hizo fuerte en su maldad!
No confiéis en la opresión, Ni en el dolo pongáis vuestra esperanza, Aunque aumenten las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.
La riqueza del rico es su torre fuerte, La ruina de los pobres es su pobreza.
El que confía en sus riquezas, caerá, Pero los justos reverdecerán como el follaje.
No sea que, harto, te niegue y diga: ¿Quién es YHVH? O que, siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.
Así dice YHVH: No se alabe el sabio en su sabiduría, Ni se alabe el valiente en su valentía, Ni se alabe el rico en sus riquezas.
Con tu gran conocimiento multiplicaste tus riquezas con tus contrataciones, Y a causa de tus riquezas se enalteció tu corazón.
Y dando una mirada alrededor, Jesús dice a sus discípulos: ¡Cuán dificilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Y les dijo: Mirad y guardaos de toda avaricia, porque aunque alguno tenga más que suficiente,° su vida no depende de los bienes que posee.
Haced morir pues lo terrenal en vuestros miembros: Fornicación, impureza, pasión desordenada, deseo malo, y la avaricia, que es idolatría;
porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos se descarriaron de la fe, y se traspasaron a sí mismos con muchos dolores.
A los ricos de este mundo recomiéndales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas,° que son inciertas, sino en Dios,° quien nos provee abundantemente de todas las cosas para disfrute;