La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Isaías 59:17 - La Biblia Textual 3a Edicion

Se vistió con la coraza de justicia, Y con yelmo de salvación en su cabeza; Se vistió con vestiduras de venganza, Y se cubrió de celo como de un manto.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto,

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Se puso la justicia como coraza y se colocó en la cabeza el casco de salvación. Se vistió con una túnica de venganza y se envolvió en un manto de pasión divina.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Se puso la justicia como coraza y se colocó en su cabeza su casco que es la salvación. Se vistió con la venganza como si fuese túnica y se arropó con el celo como un chal.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Vistió como coraza la justicia, y el casco de salvación en su cabeza; por traje se vistió las ropas de venganza, se cubrió con el celo como con un manto.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Pues de justicia se vistió como de coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; y se puso las ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Tomó la justicia como escudo y se puso la salvación como casco; la venganza lo cubrió como una capa y el enojo lo envolvió como un manto,

Ver Capítulo
Otras versiones



Isaías 59:17
24 Referencias Cruzadas  

Me vestía de rectitud, y ella me cubría, Mi justicia era como un manto y una diadema.


Porque el celo de tu Casa me consume, Y los vituperios de los que te vituperaban cayeron sobre mí.


¡Oh YHVH, Dios vengador! ¡Oh Dios vengador, aparece!


La justicia será el cinto de sus lomos, Y la fidelidad, ceñidor de su cintura.


Aunque alces tu mano, oh YHVH, no la miran; Que miren avergonzados tu celo por el pueblo, Y que el fuego devore a tus enemigos.


Porque de Jerusalem saldrá un remanente, los sobrevivientes del Monte Sión. ¡El celo de YHVH Sebaot hará esto!


YHVH sale cual varón esforzado, Excita su ardor como guerrero, Vocea, y lanza el alarido, Se muestra fuerte delante del enemigo.


¡Despierta, despierta, vístete de fuerza, oh brazo de YHVH! ¡Despiértate, como en los días de antaño, Como en las generaciones antiguas! ¿No eres Tú el mismo que tajaste a Rahab,° Y el que traspasó al monstruo marino?°


¡Mira desde los cielos, y contempla desde tu santa y gloriosa morada! ¿Dónde está ahora tu celo y tus obras poderosas? ¿Se han estrechado la conmoción de tus entrañas y tus compasiones hacia mí?


¿Por qué están rojas tus vestiduras Y la túnica, como el que ha pisado en el lagar?


Yo solo he pisado el lagar, Y de los pueblos nadie había conmigo. Los aplasté con mi ira, Y los pisoteé con mi furor, Su sangre° salpicó mis vestiduras, Y manché todas mis ropas.


Lo dilatado de su principado y la paz no tendrán fin Sobre el trono de David y sobre su reino, Para disponerlo y afirmarlo con la justicia y el derecho Desde ahora y para siempre. ¡El celo de YHVH Sebaot hará esto!


Así se desahogará mi ira sobre ellos y saciaré mi indignación, y quedaré satisfecho.° Y cuando haya agotado mi ira sobre ellos, sabrán que Yo, YHVH, hablé con pasión.


Entonces me dijo el ángel que hablaba conmigo: Proclama diciendo: Así dice YHVH Sebaot: Con gran celo he estado celoso por Jerusalem y por Sión.


Recordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu Casa me consumirá.°


en palabra de verdad, en poder de Dios mediante armas de justicia, las de ataque y de defensa,°


Estad, pues, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad,° revestidos con la coraza de justicia,°


y aceptad° el yelmo de la salvación° y la espada° del Espíritu, que es la palabra de Dios.


Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, vistiéndonos la coraza de fe y amor, y como yelmo la esperanza de salvación.°


en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocen° a Dios, ni obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesús;°


Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, Yo pagaré. Y otra vez: El Señor° juzgará a su pueblo.°


Y vi el cielo abierto,° y he aquí un caballo blanco, y el que lo monta es el Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y guerrea.