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Isaías 59:17 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Pues de justicia se vistió como de coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; y se puso las ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto,

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Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Se puso la justicia como coraza y se colocó en la cabeza el casco de salvación. Se vistió con una túnica de venganza y se envolvió en un manto de pasión divina.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Se puso la justicia como coraza y se colocó en su cabeza su casco que es la salvación. Se vistió con la venganza como si fuese túnica y se arropó con el celo como un chal.

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La Biblia Textual 3a Edicion

17 Se vistió con la coraza de justicia, Y con yelmo de salvación en su cabeza; Se vistió con vestiduras de venganza, Y se cubrió de celo como de un manto.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Vistió como coraza la justicia, y el casco de salvación en su cabeza; por traje se vistió las ropas de venganza, se cubrió con el celo como con un manto.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 Tomó la justicia como escudo y se puso la salvación como casco; la venganza lo cubrió como una capa y el enojo lo envolvió como un manto,

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Isaías 59:17
24 Referencias Cruzadas  

Me vestía de justicia, y ella me cubría; como manto y diadema era mi justicia.


Porque me consumió el celo de tu casa; y las afrentas de los que te injuriaban, han caído sobre mí.


Oh Jehová, Dios de las venganzas, oh Dios de las venganzas, manifiéstate.


Y la justicia será el cinto de sus lomos, y la fidelidad el ceñidor de sus riñones.


Jehová, levantada está tu mano, pero ellos no ven; verán al fin, y se avergonzarán los que envidian a tu pueblo; y a tus enemigos fuego los consumirá.


Porque de Jerusalén saldrá un remanente, y los que escapen del monte de Sión. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.


Jehová saldrá como un hombre poderoso, como un hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, prevalecerá sobre sus enemigos.


Despiértate, despiértate, vístete de fortaleza, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en las generaciones pasadas. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón?


Mira desde el cielo, y contempla desde la morada de tu santidad y de tu gloria: ¿Dónde está tu celo, y tu fortaleza, la conmoción de tus entrañas y de tus misericordias para conmigo? ¿Se han estrechado?


¿Por qué es roja tu vestidura, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?


He pisado el lagar yo solo, y de los pueblos nadie fue conmigo; los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestiduras, y manché todo mi ropaje.


Lo dilatado de su imperio y de su paz no tendrá límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.


Así se cumplirá mi ira, y haré reposar mi furor sobre ellos, y tomaré satisfacción; y sabrán que yo Jehová lo he hablado en mi celo, cuando haya cumplido en ellos mi enojo.


Y me dijo el Ángel que hablaba conmigo: Clama, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Celé a Jerusalén y a Sión con gran celo:


Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consumió.


en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a derecha e izquierda;


Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la coraza de justicia;


y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;


Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, vestidos de la coraza de fe y amor, y de la esperanza de salvación, como un yelmo.


en llama de fuego, para cobrar venganza de los que no conocen a Dios, y no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;


Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.


Y vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que estaba sentado sobre él, era llamado Fiel y Verdadero, y en justicia juzga y pelea.


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