La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Isaías 28:25 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y una vez allanado el campo, ¿no siembra el eneldo y esparce el comino, Y echa el trigo en sus surcos, o la cebada en la parcela determinada, y la avena en sus lindes?

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Cuando ha igualado su superficie, ¿no derrama el eneldo, siembra el comino, pone el trigo en hileras, y la cebada en el lugar señalado, y la avena en su borde apropiado?

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

¿No siembra finalmente sus semillas —comino negro, comino, trigo, cebada y trigo espelta— cada uno en la forma correcta, y cada uno en el lugar que le corresponde?

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

partir los terrones y pasarle el rastrillo a su tierra? ¿No es cierto que después de haberla aplanado, siembra mostaza y esparce el comino y luego tira el trigo y la cebada y la avena en los surcos?

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cuando ha igualado la superficie, ¿no esparce la neguilla y siembra el comino, pone el trigo en las hileras, la cebada en el lugar establecido y la espelta en sus linderos?

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Después que hubiere allanado su superficie, ¿no esparce el eneldo, siembra el comino, pone el trigo por hileras, y la cebada en su lugar, y el centeno en su borde?

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Primero empareja la tierra, luego arroja las semillas de eneldo o de comino, siembra el trigo en hileras, y planta cebada y centeno en los bordes de su campo.

Ver Capítulo
Otras versiones



Isaías 28:25
5 Referencias Cruzadas  

El que ara para sembrar, ¿arará día tras día? ¿Abrirá surcos en la tierra y desterronará sin cesar?


Porque su Dios lo instruye, Y le enseña lo que es conveniente:


Recógete pues trigo y cebada, habas y lentejas, maíz y avena, y échalo todo en una vasija y con ellos hazte de comer. Eso comerás trescientos noventa días, todos los días que estés echado de ese lado.


¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que diezmáis la menta, el eneldo y el comino,° pero dejasteis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe.° Esto era necesario hacer sin dejar aquello.