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Hechos 20:28 - La Biblia Textual 3a Edicion

Tened cuidado de vosotros mismos y de todo el rebaño en que el Espíritu Santo os puso por obispos para apacentar la iglesia de Dios,° que adquirió mediante su propia sangre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Entonces cuídense a sí mismos y cuiden al pueblo de Dios. Alimenten y pastoreen al rebaño de Dios —su iglesia, comprada con su propia sangre— sobre quien el Espíritu Santo los ha designado líderes.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Cuiden de sí mismos y de todo el rebaño en el que el Espíritu Santo les ha puesto como obispos (o sea, supervisores): pastoreen la Iglesia del Señor, que él adquirió con su propia sangre.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Tened cuidado de vosotros mismos y de toda la grey, en la cual el Espíritu Santo os ha constituido inspectores para pastorear la Iglesia de Dios que él se adquirió con su propia sangre.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia de Dios, la cual Él compró con su propia sangre.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Ustedes deben cuidarse a sí mismos, y cuidar a los miembros de la iglesia de Dios. Recuerden que el Espíritu Santo los puso como líderes de la iglesia, para que cuiden a todos los que Dios salvó por medio de la sangre de su propio Hijo.

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Otras versiones



Hechos 20:28
61 Referencias Cruzadas  

Acuérdate de tu congregación, La que adquiriste desde tiempos antiguos, La que redimiste para hacerla tribu de tu heredad, Y de este monte Sión, donde has habitado.


Los labios del justo nutren a muchos, Pero los necios mueren por falta de entendimiento.


Como pastor apacentará su grey, Recogerá a los corderitos en sus brazos, Los llevará en su regazo, Y sustentará a las recién paridas.


Entonces se acordaron de los días antiguos, De Moisés y su pueblo: ¿Dónde está el que los sacó del mar con los pastores° de su rebaño? ¿Dónde está el que puso en medio de ellos su Santo Espíritu,


Pero si no escucháis, por vuestra soberbia mi alma llorará en secreto, Y llorando amargamente mis ojos se desharán en lágrimas, Porque el rebaño de YHVH habrá sido hecho cautivo.


¡Alza tus ojos° y mira quién viene del norte! ¿Dónde está la grey que te fue dada; el rebaño de tu gloria?


y os daré pastores conforme a mi corazón, que os pastoreen con ciencia y entendimiento.


Oh naciones, oíd la palabra de YHVH, Y hacedlo saber en las costas lejanas: El que esparció a Israel lo reunirá y lo guardará, Como el pastor a su rebaño.


Coméis la grosura y os vestís de la lana, degolláis lo cebado, pero no apacentáis el rebaño.


Y vosotras ovejas mías, ovejas de mi rebaño, hombres sois, y Yo soy vuestro Dios, dice Adonay YHVH.


Estará firme y apacentará con el poder de YHVH, Con la grandeza del nombre de YHVH su Dios, Y habitarán seguros, Porque entonces será engrandecido hasta los fines de la tierra,


Apacienta a tu pueblo con tu cayado, Al rebaño de tu posesión, que habita solitario, En medio del bosque del Carmelo. Apacentarán sus rebaños en Basán y en Galaad, Como en los tiempos antiguos.


Así dice YHVH mi Dios: Apacienta las ovejas° de la matanza,


Y Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca° edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades° no prevalecerán contra° ella.


Y tú, Bet-léhem, tierra de Judá, De ningún modo eres la menor entre los príncipes de Judá, Porque de ti saldrá un Caudillo que apacentará° a mi pueblo Israel.°


Pero mirad por vosotros mismos: Os entregarán a los sanedrines y seréis azotados en las sinagogas, y compareceréis delante de gobernadores y de reyes por causa de mí, para testimonio a ellos.


No temáis manada pequeña,° porque vuestro Padre se complació en daros el reino.°


Mirad pues por vosotros mismos, no sea que vuestros corazones se carguen con glotonería y embriaguez, y con los afanes de esta vida, y aquel día os sobrevenga de improviso como un lazo,°


Estando éstos ministrando al Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.°


Y después que les designaron ancianos en cada iglesia y oraron con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.


Sin embargo, desde Mileto envió recado a Éfeso y mandó llamar a los ancianos de la iglesia.


Yo sé que después de mi partida, entrarán entre vosotros lobos feroces que no perdonan al rebaño,


Saludaos unos a otros° con ósculo santo. Todas las iglesias del Mesías os saludan.


a la iglesia de Dios, que está en Corinto,° a los santificados en Jesús el Mesías, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesús, el Mesías, Señor° de ellos y nuestro.


No ofendáis ni a judíos, ni a griegos,° ni a la iglesia de Dios;


Pues qué, ¿no tenéis casas para que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen?° ¿Qué os digo?° ¿Os alabo? En esto no os alabo.


que soy el más insignificante de los apóstoles, y no soy digno° de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.°


Porque fuisteis comprados por precio. Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.°


Porque oísteis acerca de mi conducta anterior en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios y la destrozaba;°


que es arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión,° para alabanza de su gloria.


en quien tenemos la° redención por su sangre, el perdón de los pecados,° conforme a las riquezas de su gracia,


Y Él mismo dio: unos, apóstoles; otros, profetas; otros, evangelistas; y otros, pastores y maestros;


Pablo y Timoteo, siervos de Jesús el Mesías, a todos los santos en Jesús el Mesías que están en Filipos,° con los obispos° y diáconos:


en quien tenemos la redención,° el perdón de los pecados.°


Y decid a Arquipo:° Mira por el ministerio que recibiste del Señor, para que lo cumplas.


Fiel es la palabra: Si alguno anhela obispado,° buena obra desea.


Es necesario, pues, que el obispo° sea irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospitalario, apto para enseñar,


(pues si alguno no tiene cuidado de su propia casa, ¿cómo acogerá a la iglesia de Dios?);°


No descuides el don que hay en ti, que te fue dado por medio de profecía con imposición de las manos del presbiterio.


Ten cuidado° de ti mismo y de la doctrina, persiste en estas cosas; porque si haces esto, te salvarás a ti mismo y a los que te escuchan.°


Los ancianos° que guían° apropiadamente, sean tenidos por dignos de doble honra,° especialmente los que trabajan arduamente en la° palabra y enseñanza.


Porque es necesario que el obispo° sea irreprensible, como administrador de Dios: No arrogante, ni iracundo, ni adicto al vino, ni pendenciero, ni codicioso de ganancias deshonestas;


quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad° y purificar para sí un pueblo de su propia posesión,° celoso de buenas obras.


vigilando que ninguno quede privado de la gracia de Dios, no sea que brotando alguna raíz de amargura,° os perturbe, y por ella muchos sean contaminados;


Prestad atención° a quienes os dirigen° y sed dóciles,° porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que hagan esto con gozo, y no quejándose; porque esto no sería provechoso para vosotros.°


Porque erais como ovejas descarriadas,° mas ahora fuisteis devueltos al Pastor y Guardián de vuestras almas.


Pero vosotros sois linaje escogido, sacerdocio real, nación santa,° pueblo por posesión,° para que proclaméis las proezas° del que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.


Pero si andamos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús° su Hijo nos limpia de todo pecado.


Y cantan un cántico nuevo, diciendo: ¡Digno eres de tomar el rollo, y de abrir sus sellos, Porque Tú fuiste inmolado, Y con tu sangre° redimiste para Dios, De toda tribu y lengua y pueblo y nación;