Mateo 16 - La Biblia Textual 3a Edicion1 Se acercaron los fariseos y saduceos para tentarlo, y le pidieron que les mostrara una señal° del cielo. 2 Pero Él, respondiendo, les dijo: 3 [[]]° 4 Esta generación perversa y adúltera demanda una señal° milagrosa, pero no le será dada otra señal que la señal de° Jonás.° Y dejándolos,° se retiró. 5 Cuando llegaron a la otra orilla, los discípulos habían olvidado° llevar panes. 6 Jesús les dijo: Cuidaos y guardaos de la levadura de los fariseos° y saduceos. 7 Ellos entonces razonaban entre sí, diciendo: Es porque no trajimos panes.° 8 Sabiéndolo Jesús, dijo: ¿Qué estáis hablando entre vosotros, oh faltos de fe,° de que no tenéis panes? 9 ¿No entendéis aún? ¿No recordáis los cinco panes de los cinco mil,° y cuántos cestos recogisteis? 10 ¿Ni los siete panes de los cuatro mil,° y cuántas canastas recogisteis? 11 ¿No entendéis que no os hablo acerca de panes, sino de guardaros de la levadura de los fariseos y saduceos? 12 Entonces entendieron que no les decía que se guardaran de la levadura de los panes, sino de la enseñanza de los fariseos y saduceos. 13 Cuando llegó a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntaba a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?° 14 Y ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista, y otros Elías, y otros Jeremías, o uno de los profetas.° 15 Les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy Yo? 16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.° 17 Respondió Jesús y le dijo: Bienaventurado eres Simón bar Jonás,° porque no te lo reveló carne ni sangre,° sino mi Padre que está en los cielos. 18 Y Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca° edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades° no prevalecerán contra° ella. 19 Te daré las llaves del reino de los cielos, y todo lo que prohíbas en la tierra habrá sido prohibido en los cielos, y todo lo que permitas en la tierra habrá sido permitido en los cielos.° 20 Entonces advirtió a los discípulos que a nadie dijeran que Él es el Mesías. 21 Desde entonces Jesús comenzó a declarar a sus discípulos que debía° ir a Jerusalem y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y ser resucitado al tercer día. 22 Pero Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: Señor, ten compasión de ti. De ningún modo te suceda° esto. 23 Entonces Él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Apártate de mi vista, Satanás! Me eres tropiezo, pues no piensas lo de Dios sino lo de los hombres. 24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.° 25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.° 26 Pues, ¿qué provecho sacará el hombre si gana todo el mundo, pero malogra su alma? O, ¿qué dará el hombre a cambio de su alma? 27 Porque el Hijo del Hombre está al venir en la gloria de su Padre con sus ángeles,° y entonces recompensará a cada uno según su conducta.° 28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que de ningún modo gustarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino. |
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