Ezequiel 36:31 - La Biblia Textual 3a Edicion Entonces recordaréis vuestros malos caminos, y vuestras obras que no fueron buenas, y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces recordarán los pecados que cometieron en el pasado y se avergonzarán de ustedes mismos por todas las cosas detestables que hicieron. Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces se acordarán de su conducta y de sus malas acciones, se avergonzarán de ustedes mismos debido a sus culpas y a sus crímenes. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Recordaréis entonces vuestra mala conducta y vuestras obras, que no eran buenas, y sentiréis hastío de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades, y por vuestras abominaciones. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces se acordarán de su mala conducta y de sus acciones tan repugnantes, y se avergonzarán. |
Entonces dije: ¡Ay de mí, muerto soy! ¡Yo, hombre de labios inmundos, que habito en medio de un pueblo de labios inmundos, he visto con mis ojos al Rey, a YHVH Sebaot!
Todos nosotros somos como cosa impura, Y nuestra justicia como trapo de menstruo. Todos nosotros nos marchitamos como hojas, Y la mano de nuestras iniquidades nos arrastra como el viento.
Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis, y os aborreceréis a vosotros mismos a causa de todos vuestros pecados que cometisteis.
Y ellos sentirán vergüenza de toda su rebelión con que prevaricaron contra mí, cuando habiten en su tierra con seguridad, y no haya quien los espante,
los que de vosotros escapen, se acordarán de mí entre las naciones en las cuales estarán cautivos, cuando Yo haya quebrantado su corazón infiel que se apartó de mí, y haya humillado° sus ojos que fornicaron en pos de sus ídolos. Ellos se detestarán a sí mismos a causa de las maldades cometidas, por todas sus abominaciones.
Y los que queden de vosotros, desfallecerán en su iniquidad en las tierras de vuestros enemigos, y también a causa de las iniquidades de sus antepasados se consumirán juntamente con ellos.
Pero el publicano, a distancia, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ¡Oh Dios, sé propicio a mí, pecador!
Pero, ¿qué fruto teníais entonces de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.