Por tanto, así dice Adonay YHVH: He aquí Yo mismo juzgaré entre la oveja gorda y la oveja flaca.
Ezequiel 34:21 - La Biblia Textual 3a Edicion Porque con el flanco y la espalda empujáis, y con vuestros cuernos acometéis a todas las débiles, hasta que las dispersáis° fuera. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y acorneasteis con vuestros cuernos a todas las débiles, hasta que las echasteis y las dispersasteis. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues ustedes, las ovejas gordas, han empujado, embestido y desplazado a mi rebaño enfermo y hambriento hasta esparcirlo por tierras lejanas. Biblia Católica (Latinoamericana) Ustedes les han pegado a costillas y lomos, han corneado a todas las más débiles, hasta echarlas afuera. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Puesto que empujáis con el lomo y con los flancos y acorneáis a todas las enfermas hasta echarlas fuera, Biblia Reina Valera Gómez (2023) por cuanto habéis empujados con el costado y con el hombro, y habéis empujado con vuestros cuernos a todas las enfermas, hasta esparcirlas lejos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Ustedes los fuertes empujan a los débiles, y los hacen a un lado; además, los atacan y los hacen huir. |
Por tanto, así dice Adonay YHVH: He aquí Yo mismo juzgaré entre la oveja gorda y la oveja flaca.
Ahora pues, por haber violentado al indigente, Exigiéndole el tributo° del trigo, Aunque edifiquéis casas de piedra labrada, No habitaréis en ellas, Aunque plantéis viñas escogidas° no beberéis su vino.
Sus manos están adiestradas para el mal: El príncipe demanda retribución,° El juez juzga por retribución, El poderoso abriga malos deseos en su alma; Y entre ellos entretejen sus proyectos.
a las cuales sus compradores degüellan sin sentirse culpables, y el que las vende piensa: ¡Bendito sea YHVH; me estoy enriqueciendo!, y ni sus propios pastores se compadecen de ellas.
Como primogénito de buey sea su gloria, Dos cuernos de búfalo sean sus cuernos, Y acornee con ellos a las naciones, Todas a una, hasta los confines de la tierra. ¡Tales son las miríadas de Efraín! ¡Tales los millares de Manasés!