Y llamó su nombre Noé,° diciendo: Éste nos aliviará de nuestras obras y de la fatiga de nuestras manos, de la tierra que maldijo YHVH.
Deuteronomio 28:16 - La Biblia Textual 3a Edicion Maldito serás en la ciudad y maldito serás en el campo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. Biblia Nueva Traducción Viviente Tus ciudades y tus campos serán malditos. Biblia Católica (Latinoamericana) Maldito serás en la ciudad y en el campo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Maldito serás en la ciudad y maldito en el campo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Maldito serás tú en la ciudad, y maldito serás en el campo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Maldito será todo lo que hagan en la ciudad o en el campo. |
Y llamó su nombre Noé,° diciendo: Éste nos aliviará de nuestras obras y de la fatiga de nuestras manos, de la tierra que maldijo YHVH.
Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: ¡Vive YHVH, Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por mi palabra!
Pero ella respondió: ¡Vive YHVH, tu Dios, que no tengo pan cocido! Solamente tengo un puñado de harina en una tinaja y un poco de aceite en la vasija; y he aquí estaba recogiendo un par de leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que comamos y muramos.
Y fue e hizo conforme a la palabra de YHVH, pues partió y vivió junto al arroyo de Querit, que está frente al Jordán.
Se deslizan ligeros como el agua, Su porción es maldita en la tierra, Y no volverán por el camino de las viñas.
La maldición de YHVH gravita sobre la casa del impío, Al paso que bendice la morada de los justos.
Por tanto, Yo he deshonrado a los príncipes del Santuario, Y entregué a Jacob a la maldición, Y a Israel al vituperio.
Si salgo al campo, ¡He aquí, los muertos a cuchillo! Si entro en la ciudad, ¡He aquí, los famélicos! Y tanto el profeta como el sacerdote vagan aturdidos por el país.
reduciré esta Casa como Silo, y esta ciudad será objeto de maldición para todas las naciones de la tierra.
Por eso, ante la maldad de vuestras obras, de las abominaciones que habíais hecho, YHVH no lo pudo sufrir más, y vuestra tierra fue puesta en asolamiento, en espanto y en maldición, hasta quedar sin morador, como está hoy;
Reduciré Jerusalem a montones de escombros, La convertiré en cubil de chacales, Y a las ciudades de Judá en desolación sin habitante.
a ¡Cómo ha quedado solitaria la ciudad populosa! ¡Cómo se convirtió en viuda la grande de las naciones! ¡La princesa de provincias se ha tornado tributaria!
Lo que dejó° la langosta lo comió el saltón, Lo que dejó el saltón lo comió el saltamontes, Y lo que dejó el saltamontes lo comió el cigarrón.°
Un fuego devora delante de él, y tras él la llama abrasa. Delante de él la tierra es un vergel, Detrás, una estepa desolada; nada escapa.
Yo la hago salir, dice YHVH Sebaot, y entrará en la casa del ladrón, y en la casa del que jura en falso mi Nombre, y permanecerá en medio de su casa hasta que su maderaje y sus piedras se consuman.
Si no escucháis, ni hacéis caso de ello para dar gloria a mi Nombre, dice YHVH Sebaot, haré recaer la maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones. Sí, las maldeciré porque no hacéis caso de mi mandato.
Él hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres, no sea que Yo venga y tenga que consagrar la tierra al exterminio.°
para no dar a ninguno de ellos la carne de sus hijos que él esté comiendo, por no quedarle nada durante la opresión, y en la angustia con que te atormentará tu enemigo en todas tus ciudades.