Y sucedió que cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que perturbas a Israel?
Amós 5:10 - La Biblia Textual 3a Edicion °Que en la puerta° aborrecen al que amonesta, Y detestan al que habla rectamente. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Ellos aborrecieron al reprensor en la puerta de la ciudad, y al que hablaba lo recto abominaron. Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Cómo odian ustedes a los jueces honestos! ¡Cómo desprecian a los que dicen la verdad! Biblia Católica (Latinoamericana) ¡Ay de ustedes, que transforman las leyes en algo tan amargo como el ajenjo y tiran por el suelo la justicia! Biblia Serafín de Ausejo 1975 odian al testigo en el juicio y detestan al que habla rectamente! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Ellos odian al que reprende en la puerta de la ciudad, y aborrecen al que habla lo recto. Biblia Traducción en Lenguaje Actual »Ustedes desprecian al que lucha por la justicia y al que dice la verdad; |
Y sucedió que cuando Acab vio a Elías, le dijo: ¿Eres tú el que perturbas a Israel?
Y Acab dijo a Elías: ¿Me has hallado, enemigo mío? Y él respondió: Te he hallado, porque te has vendido para hacer el mal ante los ojos de YHVH.
Y el rey de Israel dijo a Josafat: Aún hay un varón por el cual podríamos consultar a YHVH, Micaías ben Imla, pero yo lo aborrezco, porque nunca me profetiza para bien, sino siempre para mal. Y Josafat dijo: No hable así el rey.
Y sucedió que mientras le hablaba, él le respondió: ¿Acaso te hemos puesto por consejero real? ¡Detente, no sea que te maten!° Entonces el profeta desistió, pero agregó: Yo sé que ’Elohim ha decidido destruirte, porque has hecho esto y no atiendes a mi consejo.
Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios y despreciaron las palabras de Él, y trataron despectivamente a sus profetas, hasta que la ira de YHVH se encendió contra su pueblo hasta que no hubo remedio.
Los que con palabras inducen al hombre a pecar, Y tienden trampas al que defiende en el juicio,° Y pervierten la causa del justo con falsas argumentaciones.
Más aún, la lealtad no se puede hallar, Pues el que trata de apartarse del mal, a sí mismo se hace presa. YHVH contempló con indignación que ya no existía la justicia.
Pero un etíope llamado Ebed-melec, eunuco del palacio real, supo que habían puesto a Jeremías en la cisterna; y estando sentado el rey en la puerta de Benjamín,
Pero, nadie acuse ni reprenda a otro, Porque, oh sacerdote, es contigo mi querella.
y el sacerdote lo examinará, y si, he aquí, hay hinchazón blanca en la piel, y el vello se ha vuelto blanco y se descubre la carne viva,
Aborreced el mal y amad el bien, Y afirmad la justicia en la puerta, Quizá YHVH ’Elohey Sebaot, Tenga compasión del remanente de José.°
Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero como no sois del mundo, sino que Yo os elegí de entre el mundo, por eso el mundo os aborrece.
Porque todo el que practica lo malo, aborrece la luz, y no viene a la luz, para que sus obras no sean expuestas.
No puede el mundo aborreceros, pero a mí me aborrece, porque Yo testifico de él, que sus obras son malvadas.
Y los que habitan en la tierra se regocijan sobre ellos y lo celebran,° y se enviarán regalos unos a otros, porque ellos atormentaron a los que habitan sobre la tierra.